jueves, 9 de julio de 2026

PP: El despiadado precio de caer enfermo

 

El capital, de la mano de PP y Vox, quieren pisotear a los trabajadores
El capital, de la mano de PP y Vox, quieren pisotear a los trabajadores

No es extraño que el PP procure que Feijóo no hable mucho, y menos de su programa electoral. Detrás de su fachada, cuando se relaja y habla sin filtros, aflora con demasiada claridad el verdadero alcance de su proyecto neoliberal.
Ante empresarios vascos, utilizó tramposamente el concepto global de «absentismo laboral» para atacar de forma directa las bajas médicas. Al calificar esta situación como un «cáncer» —una palabra que jamás debería usarse con tal frivolidad—, confirmó que mide la dignidad y la salud de las personas únicamente en términos de rentabilidad empresarial.
Estas declaraciones revelan un concepto profundamente injusto del mundo del trabajo. Las bajas por Incapacidad Temporal no son un privilegio, un capricho ni una ausencia injustificada; las prescriben profesionales de la sanidad pública basándose en criterios médicos estrictos.
Pretender que los trabajadores pierdan ingresos cuando están enfermos es un castigo intolerable a la vulnerabilidad. ¿Cómo se afrontan la hipoteca, el alquiler o la cesta de la compra con menos ingresos precisamente cuando surgen los gastos derivados de un tratamiento?
Si esto es lo que Feijóo admite en público para complacer a la patronal, cabe preguntarse qué medidas reales nos reservan para el futuro.
Ahora sale el PP en bloque a intentar matizar lo inmatizable. No nos traguemos su propaganda: detrás de su discurso de «eficiencia de costes» se esconde el recorte salvaje de los derechos sociales y laborales. Todos los trabajadores deberían tomar nota.

miércoles, 8 de julio de 2026

El veneno de socavar las urnas

Si se comportan como fascistas, ¿será porque lo son?
Si se comportan como fascistas, ¿será porque lo son?

 Resulta alarmante que, cuando las expectativas propias flaquean, el PP siembre sospechas sobre el sistema electoral –¿será que no se creen ni sus propias encuestas?– sin aportar una sola prueba. Y cuando la reacción social evidencia el despropósito, pretenda negar lo que dijo con absoluta claridad. No es la primera vez que ocurre.
¿De verdad creen que la ciudadanía no recuerda? El sistema democrático español cuenta con un engranaje de garantías judiciales, técnicas y administrativas sólidas que protegen la soberanía popular desde la Transición. Cuestionar de manera sistemática este pilar solo busca justificar la desobediencia o el asalto futuro al orden constitucional.
Quien incide en la estrategia de la sospecha asume una responsabilidad histórica nefasta. Jugar a la conspiración electoral es cruzar una línea de no retorno. La agresión verbal a las urnas abre de par en par las puertas al fascismo. No hay neutralidad posible: quien desacredita la democracia para mantenerse a flote está legitimando su destrucción.

domingo, 5 de julio de 2026

Mercaderes del miedo: la infamia del PP

 

Lo que estos partidos juegan con las personas es puro fascismo
Lo que estos partidos juegan con las personas es puro fascismo

La regularización extraordinaria de migrantes que ya conviven y trabajan con nosotros —no de quienes llegarán— sería la octava de la democracia. El PP de Aznar ejecutó tres de ellas, otorgando papeles a más de 520.000 personas en procesos que tildaban de ejemplares. La iniciativa actual emana de una ILP avalada por 700.000 firmas, sindicatos, patronal y la propia Iglesia. Sin embargo, el PP actual, por puro oportunismo y pánico electoral ante Vox, abraza una demagogia xenófoba repugnante y vende la medida como una «perversión» del censo electoral. Mienten sin pudor y pretenden llevar el asunto a Europa pese a que la propia Unión Europea siempre ha delegado esta competencia en cada Estado. Para colmo, tras el acoso de la derecha, el Tribunal Supremo abre la puerta a paralizar el proceso por supuestas dudas normativas. Una maniobra mezquina que, me temo, dejará a un millón de personas en un limbo legal despótico.
Es una absoluta vergüenza. El PP pisotea su propia historia legislativa, renuncia a la mínima coherencia y secuestra la moralidad pública por un puñado de votos. Una oposición desalmada que trafica con el miedo y destruye la cohesión social no merece la confianza de los ciudadanos. ¡Vergüenza!

jueves, 2 de julio de 2026

PP: de defender el derecho a propagar el bulo

 

Vox dirige el pensamiento del PP
Vox dirige el pensamiento del PP

La estrategia del PP, copiada de Vox, de agitar la sombra del fraude electoral ante el voto de los descendientes del exilio franquista, cruza una línea roja en la responsabilidad democrática. Calificar de amenaza o manipulación el reconocimiento de la nacionalidad a hijos y nietos de quienes huyeron de la dictadura no solo ataca la reparación histórica; adopta una retórica de deslegitimación institucional de tintes trumpistas que erosiona deliberadamente la confianza en el sistema electoral.
La contradicción del PP es absoluta. Esta medida figuraba en su programa electoral de 2023 y, durante décadas, la formación exigió facilitar el sufragio de los españoles en el exterior. Este doble rasero destapa un sesgo oportunista y una instrumentalización del origen que divide a la ciudadanía, sugiriendo que existen españoles de primera con derechos garantizados y ciudadanos de segunda cuya voz incomoda según el origen de sus familias.
Sembrar sospechas sobre el censo electoral sin aportar una sola prueba no es fiscalizar el poder; es degradar las reglas del juego democrático. Sugerir alteraciones en los resultados cuando las urnas no son favorables demuestra un preocupante rechazo a la pluralidad soberana. Utilizar el bulo del fraude exterior como herramienta política retrata el nulo compromiso democrático de un bloque obsesionado con el poder y dispuesto a fracturar la convivencia por cálculo electoral.

domingo, 28 de junio de 2026

El mundo de Feijóo y su inglés en diferido

 

Feijóo cada día se desinfla más
Feijóo cada día se desinfla más

Feijóo vive en un bucle: iba a abrir el libro de inglés y, ¡pam!, elecciones y adiós al «to be». Aunque si no culpa a las urnas, culpa a la escuela rural. Se jactó de ello en un programa, y la gente le aplaudió.
Atribuir su monolingüismo a su infancia es ridículo tras décadas en la élite y con recursos para resucitar a Shakespeare como profesor particular.
Esa escuela debió tener un plan de estudios letal, culpable de sus despropósitos. Así se explica que ignore qué es la Triple A, crea que 2x10 son 22, confunda prima de riesgo con interés, sitúe Badajoz en Andalucía, confunda Baleares con Canarias, ponga el Mediterráneo en Huelva o confunda Valencia con Barcelona. El trauma campestre le hace creer que Orwell escribió 1984 en ese año, confundir los Goya con los Óscar, islamismo con yihadismo o ignorar cómo se compone el Senado. También cree que las naranjas cuestan 12 céntimos, confunde galerna con caverna, promete 22 millones de afiliados a la Seguridad Social —¿frenará el crecimiento?— o dice que las pupilas se dilatan con la luz. El drama le hace decir que en Galicia se habla español y castellano, ignorar que Picasso es malagueño, inventar Poemas Galegos (sic) de Rosalía y confundir a Machado con Ismael Serrano.
No se corte, señor Feijóo, y diga que en realidad usted no habla inglés «porque no quiere».

miércoles, 24 de junio de 2026

Confiar en la Justicia

 

La derecha confía en una Justicia franquista
La derecha confía en una Justicia franquista

La derecha mediática y política repite el mantra de «confiar en la Justicia». Sin embargo, este dogma ignora la raíz histórica y sociológica de la judicatura en España. El país no transitó hacia la democracia mediante una ruptura total con la dictadura, sino a través de una reforma en la que los jueces del régimen franquista permanecieron en sus cargos sin depuración alguna, lo que consolidó dinámicas familiares que se han extendido durante décadas.
A este factor histórico se suma la evidente barrera de clase actual: preparar las oposiciones a la judicatura exige años de dedicación exclusiva, manuales costosos y preparadores privados; un respaldo económico que la clase trabajadora difícilmente puede asumir. El resultado es un cuerpo judicial reclutado de forma mayoritaria entre familias acomodadas de perfil sociológico muy conservador. Este sesgo ideológico contamina fallos judiciales con un evidente tinte tradicionalista (y de las JONS). Confiemos en que las becas públicas de apoyo a opositores, ampliamente criticadas por los sectores conservadores –¿por qué será?–, logren democratizar el acceso y corregir este sesgo socioeconómico.
Es lógico que la derecha pida confiar en la Justicia; el sistema actual está diseñado para proteger sus privilegios. Si yo fuera de derechas también confiaría ciegamente en la Justicia.

domingo, 21 de junio de 2026

Quirónsalud: el desguace de la sanidad pública

 

Madrid: el destrozo de lo público
Madrid: el destrozo de lo público

El argumento de que la Comunidad de Madrid no firma nuevos acuerdos con Quirón es falaz. Desde 2010 existe un flujo constante de prórrogas, convenios y derivaciones que mantienen vivo este vínculo. Pero lo más grave no es la mentira, sino las consecuencias de este modelo sobre las arcas públicas.
La coincidencia temporal entre la actividad de este grupo sanitario y el entorno de la presidencia regional es alarmante. Mientras la facturación del Gobierno autonómico con Quirón se duplicó entre 2021 y 2023 hasta alcanzar los 3.192 millones de euros, González Amador, pareja de la presidenta Ayuso, ingresó 4,4 millones de euros de Quirón Prevención. Las investigaciones de la Agencia Tributaria y de la UCO apuntan a que estos cobros se realizaron a través de sociedades instrumentales sin la infraestructura ni el personal necesarios para prestar servicios reales.
La pregunta es inevitable: ¿de dónde salen esos 4,4 millones de la pareja de Ayuso? ¿De dónde salen los beneficios que se reparten los accionistas de Quirón? La respuesta es sencilla: del dinero público que debería reforzar hospitales, contratar profesionales y reducir listas de espera.
Es un trasvase descarnado de recursos que debilita el sistema de salud de todos. Se vacía lo común para facturar: el Estado asume el coste y la empresa el beneficio neto. Listas eternas y plantillas exhaustas son la coartada para vender el sistema al mercado en Madrid, la Comunidad que menos invierte en salud (y educación) per cápita.

miércoles, 17 de junio de 2026

El horror de la indiferencia europea (20 de junio día del refugiado)

 

El fatídico día a día de los campos de refugiados
El fatídico día a día de los campos de refugiados

Imaginen sobrevivir al horror de la guerra para terminar pudriéndose en el vertedero moral de Europa. Los campos de refugiados, como el infame Mavrovouni, no son centros de acogida sino campos de concentración modernos donde el derecho humano se asfixia entre el fango, el polvo y la desidia. Es una obscenidad hablar de higiene en pleno siglo XXI cuando hasta 1.300 personas dependen de un solo grifo; una tortura programada por Estados que miran hacia otro lado mientras el jabón se convierte en un objeto de culto inalcanzable.
Despojados de su condición jurídica y civil, estos seres humanos se convierten en parias «vulnerables al cuadrado» en un continente que presume de valores mientras condena su futuro al olvido. No hay tregua para el refugiado, solo un limbo eterno donde la esperanza es machacada con hambre y frío. La Europa del bienestar ha creado sus «apestados», encerrando en guetos a familias cuya única culpa es buscarse la vida.
Mientras el mundo celebra días mundiales con retórica vacía, la realidad es un infierno de sonrisas infantiles borradas por el barro y el desprecio. Lo que ocurre no es una crisis humanitaria, es un crimen colectivo. Nuestra indiferencia es la soga que los asfixia; nuestra comodidad, el muro que los mata; el Mediterráneo es la fosa, sus costas son las cárceles.
Es la deshonra de una civilización fallida.

domingo, 14 de junio de 2026

Fundación Francisco Franco: anomalía democrática

 

Lo que ocurre en este país y Franco, es de traca
Lo que ocurre en este país y Franco, es de traca

Que la Audiencia Nacional deba tramitar formalmente el recurso de la Fundación Francisco Franco evidencia una alarmante fragilidad en nuestro ordenamiento. Ninguna democracia real debería tolerar que su propio engranaje garantista ampare a entidades que glorifican dictaduras, blanquean crímenes o celebran golpes de Estado. Mientras Alemania persigue y castiga penalmente el nazismo por pura supervivencia institucional, la legislación española exhibe una debilidad jurídica preocupante frente al fascismo, permitiendo que organizaciones de esta naturaleza ralenticen su disolución mediante vericuetos legales.
Validar a este colectivo insulta la memoria de las víctimas y destruye la credibilidad del Estado de derecho. No caben medias tintas ni debates vacíos sobre la libertad de expresión cuando se promueve la represión armada. Y conociendo la Justicia de mi país, su pasado y su presente, no oculto mi escepticismo y dudo firmemente que el desenlace vaya a estar a la altura de esa exigencia.
Permitir la existencia de esta organización es una complicidad intolerable. Un Estado que ampara la exaltación del franquismo deja de ser una democracia legítima para convertirse en un régimen cobarde que nutre la semilla de su propia destrucción.

miércoles, 10 de junio de 2026

¡Qué dirá el Santo Padre!

 

l PP atrapado en la anticristiana "prioridad nacional"
El farisaico PP atrapado en la anticristiana "prioridad nacional"

Resulta de una finura intelectual conmovedora observar a PP y Vox aplaudir con fervor el discurso humanista del Papa en el Congreso. Sostener que suscriben «de la A a la Z» un mensaje de respeto al migrante y al derecho internacional, de rechazo a la guerra y de concordia, mientras ejercen una praxis política diametralmente opuesta, es un ejercicio de funambulismo moral digno de estudio.
Es de admirar cómo concilian la doctrina pontificia con la promoción de la «prioridad nacional», el indisimulado anhelo de alinearse con Trump o Netanyahu, el refinado uso del insulto al presidente del Gobierno y la deshumanización del adversario. Especial mención merece la elegancia retórica de Feijóo al equiparar migración con «violaciones y machetazos».
Si estos autoproclamados custodios de la fe escucharan de verdad al pontífice, su autoridad suprema en la tierra, su agenda colapsaría. Su virtuosismo consiste en revestirse de piedad e instrumentalizar el miedo, vaciando de contenido los valores que dicen defender. Aplaudir la máxima de que «discrepar no es humillar» requiere, desde luego, un cinismo exquisito.
El mensaje papal no es revolucionario; es, sencillamente, una reafirmación de derechos humanos elementales. Que algunos lo perciban como revolucionario revela hasta qué punto se ha desplazado el marco político hacia posiciones insolidarias.
¡Fariseos 2.0!

domingo, 7 de junio de 2026

La tauromaquia: una vergüenza moral

 

El sadismo taurino es insoportable
El sadismo taurino es insoportable

La tauromaquia persiste hoy como una anomalía ética intolerable. Es la legitimación de la crueldad en un espacio público. Un animal es torturado de forma deliberada, herido hasta el agotamiento y ejecutado ante una multitud que aplaude su agonía. Intentar camuflar este suplicio bajo el rótulo de «cultura» constituye una profunda bajeza intelectual y moral. Ninguna tradición posee la facultad de transformar el sadismo en virtud.
Si este espectáculo se propusiera por primera vez en la actualidad, sería prohibido de inmediato y castigado penalmente. Apelar a la libertad para justificar el ensañamiento con un ser sintiente e indefenso es una burla despiadada. La verdadera evolución de una sociedad se mide por su capacidad de compasión hacia los más vulnerables. Mantener vivas las corridas de toros no protege una identidad; perpetúa una vergüenza colectiva. Abolir el maltrato legalizado es un deber civilizatorio impostergable que significaría, simplemente, que la compasión ha prevalecido sobre la crueldad.

jueves, 4 de junio de 2026

La rebelión invisible del planeta

No podemos seguir como si no pasara nada
No podemos seguir como si no pasara nada

Hace muy poco, la OMS advirtió que el riesgo de una nueva pandemia es inminente y que sus efectos globales podrían ser devastadores. La causa no es un fenómeno aislado, sino el deterioro acelerado de los ecosistemas provocado por la actividad humana.
La deforestación, el cambio climático, la expansión urbana y el tráfico de fauna aumentan el contacto entre personas y animales salvajes, facilitando el salto de virus entre especies. La ciencia lleva años alertando de ello: cerca del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes tienen origen animal. Cuanto más invadimos hábitats naturales, mayor es la amenaza biológica.
No es una “venganza de la naturaleza”, sino una consecuencia biológica previsible. Cada bosque arrasado, cada hábitat invadido y cada equilibrio roto amplían las oportunidades para que nuevos patógenos crucen la barrera entre organismos. Con más de 8.300 millones de personas consumiendo recursos a un ritmo incompatible con la estabilidad ecológica, la humanidad ya no lucha contra los virus: lucha contra los efectos de su propia presión sobre el planeta. Y la biología no negocia; responde a este asedio con leyes evolutivas.

domingo, 31 de mayo de 2026

Libertad de expresión con lanzallamas

 

Lo de los fascista de Vox es de traca
Lo de los fascista de Vox es de traca

Es desternillante. Vox organiza unas jornadas en el Congreso sobre “libertad de expresión” y, en un alarde de humor involuntario, los invitados estrella son Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras haber sido expulsados del Parlamento. Solo falta Torquemada sirviendo los cafés para cerrar el círculo del cinismo. Es fascinante ver a los herederos del franquismo, cuyo ADN político se resume en el «de esto no se habla», convertidos de pronto en monaguillos del librepensamiento. Afirman, con una ausencia total de vergüenza, que hay censura mientras señalan a periodistas, insultan a medios y confunden la crítica con la persecución. Son vulgares pirómanos dictando un curso de prevención de incendios. Eso sí, su idilio con la libertad es tierno: la defienden con fervor, siempre que sea la suya propia, blindada con dinero público y cara de mártir. Sabemos que sueñan con entrar en TVE si gobiernan: no como gestores, sino como en Hiroshima, armados con bombas atómicas, motosierras y lanzallamas, usando la Constitución de posavasos. Entrañable paradoja: predican la palabra libre mientras sacan lustre al arsenal.

viernes, 29 de mayo de 2026

El cártel de la lejía

 

El partido más corruPPto se postula a limpiar la corruPPción
El partido más corruPPto se postula a limpiar la corruPPción

Sostiene “FeiVoox” que el Ejecutivo actual es «el más sucio de la democracia». Estremecedor parte médico. Ante semejante vertedero, la terapia de choque del PP es impecable: entregar la fregona al partido que convirtió la caja B en tradición oral, los juzgados en una sucursal propia y que aplaude a Aldama en manifestaciones contra la corrupción. Para rematar la faena, proponen como encargado de limpieza al socio ultra; ese partido que añora la gestión de Franco.
Resulta enternecedor recibir lecciones de higiene democrática de quienes usaron los resortes del Estado como un arma contra el rival político y destruyeron pruebas incriminatorias. El enigma ya no es la roña, sino quién financia el detergente.
A estas alturas, la trama no va de izquierda o derecha, de rojos contra azules. El guion es más rústico: democracia sí o democracia no. Y cuando la alternativa higiénica al supuesto «gobierno infecto» consiste en un viaje en DeLorean hacia el nacionalcatolicismo, con cementerios y cárceles llenas de opositores y maletas repletas de fajos rumbo a Suiza, la elección es obvia. Entre lo actual o dinamitar los cimientos de convivencia, la elección es clara.

jueves, 28 de mayo de 2026

El fascismo galopa con Aznar

 

Aznar, falangista (fascista) joseantoniano confeso


Que José María Aznar, quien se definió como «falangista joseantoniano», afirme: «El que pueda hacer que haga, y ahora, más todavía», no puede interpretarse como una frase inocente ni como una simple consigna política. En un contexto de creciente polarización, esas palabras funcionan como una legitimación implícita de la desobediencia contra el orden democrático y del ataque a las instituciones comunes; como una cínica orden de asalto al orden constitucional y un llamado directo al sabotaje democrático mediante la desestabilización institucional. El fascismo siempre ha operado así: desacreditando las leyes, sembrando odio y alentando la acción individual de fanáticos convencidos de actuar en nombre de una supuesta patria.
No trato de acallar la crítica política —legítima en democracia—, sino de denunciar el intento de sustituir el debate racional por el señalamiento, el linchamiento moral y la intimidación. Cuando se normaliza el “todo vale”, la convivencia queda a merced de la fuerza, del miedo y de la violencia descentralizada. La historia demuestra que el deterioro democrático comienza precisamente cuando dirigentes irresponsables convierten la crispación en estrategia y la agitación en método de poder.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El PP promueve la crispación y arrolla el periodismo

 

El PP se abona a lo que haga falta con tal de lograr un voto
El PP se abona a lo que haga falta con tal de lograr un voto

La complicidad del PP con la degradación democrática cruza una línea más. Al enrocarse en defender a los agitadores ultraderechistas Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras su expulsión del Congreso, el PP insulta a la inteligencia ciudadana. Llamar «periodistas» a estos escuadristas neofascistas es una bajeza que repugna a los verdaderos profesionales de la Cámara. Consúltese a cualquier cronista parlamentario: el veredicto es de absoluto escándalo y rechazo unánime.
El periodismo no consiste en provocar, acosar o convertir una institución democrática en un plató de propaganda ultra. El periodismo es rigor, ética y respeto a la verdad. Lo que hace el PP es un burdo ejercicio de vasallaje hacia Vox, demostrando que está dispuesto a proteger a quienes dinamitan la convivencia democrática desde dentro de las instituciones para competir por el aplauso de la derecha extrema. Los ampara porque los financia directamente mediante publicidad institucional y subvenciones en sus feudos autonómicos. Son sus criados mediáticos.
El Congreso, al proteger su espacio, no censura, sino que dignifica la profesión frente a difamadores profesionales.

lunes, 25 de mayo de 2026

Israel y la impunidad del más fuerte

El Estado de Israel se está ahogando en sangre de inocentes
El Estado de Israel se está ahogando en sangre de inocentes

 El asalto a la flotilla solidaria en aguas internacionales es una prueba más de que el Gobierno de Israel actúa al margen del derecho internacional. Su conducta demuestras un desprecio absoluto hacia los derechos humanos del pueblo palestino, violando sistemáticamente las Convenciones de Ginebra mediante una política de terror de Estado. El rechazo de la comunidad internacional ante este suceso, sumado al impacto de las imágenes de los detenidos, confirman la gravedad de lo ocurrido.
No se limitaron a bloquear la llegada de ayuda humanitaria indispensable. Convirtieron el castigo en un acto de propaganda, exhibiendo la humillación de los activistas ante los ojos del mundo. Si actúan con este nivel de descaro frente a las cámaras y la prensa internacional, es inevitable preguntarse qué grado de desprotección y violencia sufren los habitantes de Gaza cuando los focos se apagan. Lejos de miradas externas, ejecutan un genocidio institucionalizado.
Mientras tanto, la diplomacia internacional responde con una pasividad que es complicidad. Con esa cobertura, las autoridades israelíes perpetúan un ciclo de bloqueos, detenciones y bombardeos. Se exhiben ante el mundo como si el derecho internacional fuera de obligado cumplimiento para el resto del planeta, pero inexistente para los más fuertes.

viernes, 22 de mayo de 2026

¡Cuánto daño habéis hecho!

¡Basta de corrupción!
¡Basta de corrupción!

 Habéis traicionado a la izquierda los Koldo, Ábalos, Zapatero… La izquierda trabaja por lograr un mundo mejor donde exista la justicia social, la coherencia y la defensa del interés común… pero no para una red de privilegios, influencias y discursos vacíos. Quizá algunas conductas sean legales; eso tendrán que decidirlo los tribunales. Pero hay algo políticamente insoportable: sostener en público una cosa mientras en privado se ejecuta exactamente lo contrario.
Los lobbies imponen un modelo que socializa pérdidas y privatiza beneficios con el dinero de todos, mientras quienes prometieron combatirlo terminan parasitando de él y sirviéndole. Y ahí es donde nace la mayor decepción: no la del error, sino la de la hipocresía.
Cuando la izquierda renuncia a sus principios para lograr riqueza propia, deja de representar a los ciudadanos y se integra en el sistema que prometió transformar. Y eso no es una simple contradicción: es una traición política y moral que causa un daño irreparable.
A pesar de los palos, sostengo que ese mundo mejor es posible.

jueves, 21 de mayo de 2026

¡Basta de corrupción permitida! ¡Ilegalizad los lobbies ya!

 

Con los lobbies, tanto en España como en Europa, la corrupción campa a sus anchas
Con los lobbies, tanto en España como en Europa, la corrupción campa a sus anchas

La influencia de los grupos de presión en las instituciones europeas debe cesar. En Europa operan unos 35 lobistas por cada eurodiputado: más de 25.000 profesionales dedicados a la defensa de intereses privados frente a solo 720 representantes públicos. No es participación; es metástasis democrática. Estos grupos, financiados por el gran capital, no existirían si no fueran obscenamente rentables. Al ser el brazo ejecutor de una corrupción institucionalizada que pervierte la soberanía popular, cada año aumentan sus presupuestos porque compran voluntades. Es imperativo dejar de disfrazar esta presión económica como «libertad de expresión» o «sociedad civil»: el poder adquisitivo no debe comprar capacidad legislativa.
Es criminal que, mientras la ciencia clama contra el colapso climático, el lobby fósil lograra colar el gas y la nuclear en la “taxonomía verde” de la UE. La derecha aplaude este expolio disfrazado de pragmatismo. La contaminación mata a millones de personas al año, pero el beneficio de las élites pesa más que la vida. Es el capitalismo salvaje elevado a dogma.
Los lobbies no equilibran el debate: lo secuestra. Imponen un modelo que socializa pérdidas y privatiza ganancias. Cuando sus intereses vencen a la salud pública, no hay debate, sino captura del Estado. Regular con tibieza ya no es suficiente. Es hora de llamar a la corrupción por su nombre y extirparla sin contemplaciones.

martes, 19 de mayo de 2026

Togas y naftalina

 

El hedor franquista de la Justicia es inaguantable
El hedor franquista de la Justicia es inaguantable

La Audiencia Nacional ha suspendido –previa petición de Ayuso, ¡cómo no!– cautelarmente la declaración de la Real Casa de Correos como Lugar de Memoria Democrática, pese a que allí estuvo la Dirección General de Seguridad franquista, donde se practicaron asesinatos –Tomás Centeno, Ruano y tantos otros–, torturas y detenciones políticas. El argumento del auto roza la parodia: colocar una placa podría causar un «perjuicio irreversible» a la reputación institucional de la Comunidad de Madrid. Como si la historia fuese un grafiti y no un hecho documentado.
¿Qué daño irreversible causa un trozo de metal que se puede desatornillar en cinco minutos si un juez cambia de idea?
Resulta enternecedor ver a ciertos jueces preocupados por la sensibilidad de un edificio, pero no por la memoria de quienes pasaron por sus sótanos o salieron con los pies por delante. Debe de ser que las víctimas molestan más que sus verdugos. En España, al parecer, recordar la dictadura daña la convivencia; blanquearla, en cambio, es moderación institucional. 
La derecha política, judicial y mediática lleva años intentando convertir la memoria histórica en un problema de estética. Cambian la toga por la nostalgia y lo llaman neutralidad; la toga por el sesgo ideológico y ya ni lo tapan.

sábado, 16 de mayo de 2026

Charlotada en México

 

Delirios y charlotadas: Ayuso y MÁR campeones del mundo
Delirios y charlotadas: Ayuso y MÁR campeones del mundo

La intrépida Ayuso fue a México en misión de torpedera suicida: pontificar sobre Hernán Cortés ante los descendientes de sus tropelías, dinamitar puentes internacionales y colgarse medallitas de hojalata financiadas por el contribuyente madrileño. La misma diplomacia que la de una despedida de soltero en un convento. Y, eso sí, el trasfondo era noble: ejercer de comercial de lujo para Nacho Cano, el gurú de una Hispanidad de purpurina, tablao y mamandurria.
Y como su viaje hacía aguas, hubo que idear un esperpento: Ayuso imaginó una delirante persecución digna de culebrón de sobremesa y denunció un «boicot» –representando el papel de influencer acosada– mientras volvía a sentenciar que México es un narcoestado «muy peligroso». ¿Y qué hace una mártir de la libertad ante el peligro extremo? ¿Huir? ¡Qué va! Se condenó a cuatro días de exilio forzoso en una tumbona del Caribe. No hay grito de auxilio más desgarrador que el de alguien pidiendo otra margarita mientras el sol de la Riviera Maya broncea su indignación. Un auténtico espectáculo de humor negro donde el “todo incluido” no se perdona. Sobrevivir al horror nunca fue tan refrescante ni dejó un moreno tan uniforme.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Que no vuelvan a gobernar

 

Mentir, no asumir responsabilidades, culpar a las víctimas y crispar. No dan para más.
Mentir, no asumir responsabilidades, culpar a las víctimas y crispar. No dan para más.

Gobernar es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad y respeto a la verdad. Sin embargo, España arrastra una anomalía democrática persistente: un PP que ha convertido la tragedia en su principal activo electoral. Su hoja de ruta es tan previsible como temeraria: cuando gobiernan, la respuesta es el ocultismo, responsabilizar a otros y el desprecio a las víctimas; cuando están en la oposición, el sabotaje y el ruido.
Ejemplos sobran: la manipulación informativa tras el 11-M; el desprecio a las víctimas del metro en Valencia; los “hilillos” del Prestige; las negligencias del Madrid Arena; el boicoteo a la rendición de ETA; el escándalo de las mamografías en Andalucía; el horror del Yak-42; el abandono hasta la muerte en residencias durante la Covid; las mentiras y el desdén a las víctimas de la Dana o el uso del volcán de La Palma para erosionar. Hoy, con el hantavirus, repiten el guion gritando “caos” sin rigor científico alguno, sembrando desasosiego y desconcierto entre la población.
No se trata de una discrepancia ideológica, sino de una degradación ética. Basta de jugar con el miedo y mercadear con las tragedias. La democracia no debe tolerar este asalto constante a la decencia. Quienes azuzan el miedo en lugar de ayudar en las crisis, jamás deberían gobernar.

domingo, 10 de mayo de 2026

I+D en Génova: Incitación al Delito

El PP no combate la corrupción, la fomenta
El PP no combate la corrupción, la fomenta

Lo del PP no es falta de voluntad contra la corrupción, sino coherencia con su historial. Su última estrategia procesal es funambulismo jurídico: solicitar una segunda rebaja de pena para Aldama, el «nexo corruptor» del caso Mascarillas. Hay que reconocerles el detalle: intentan evitarle la cárcel al hombre que, supuestamente, engrasó la maquinaria para seguir repartiendo bulos que alimenten su relato político. Eso es lealtad y no la de los boy scouts. Su currículum es imbatible. Siguen sin «conocer» a ese tal M. Rajoy mientras Cospedal y Arenas —aún vinculados al partido— practican la amnesia colectiva en el juicio de la Kitchen. El exministro Fernández Díaz, con peticiones de 15 años de cárcel, sigue manteniendo su carné. Ostentan el récord de ser el único partido cuya financiación irregular ha sido acreditada y condenada, pero para ellos fue una «trama contra el PP». Y no olvidemos la obra cumbre del surrealismo corrupto-laboral: el «despido en diferido» de Bárcenas, con despacho, chófer y 21.300 euros mensuales sin trabajar, pagado con nuestro dinero, para silenciarlo. En Génova, la corrupción no se combate: se tutela y, si el beneficio político lo requiere, se diseña una rebaja de condena a medida.

jueves, 7 de mayo de 2026

Aldama: el acusado Schrödinger de la Fiscalía

La Justicia continúa siendo franquista
La Justicia continúa siendo franquista

 ¿Cómo sostiene el fiscal jefe anticorrupción que Aldama ha colaborado ejemplarmente mientras afirma, sin pestañear, que ha mentido para involucrar al presidente? Si se miente, ¿se colabora o se enfanga? En este circo, la verdad no es un valor, sino un chicle que el Ministerio Público estira para pedir una rebaja de pena sobre la rebaja ya concedida –coincidiendo con el PP–, a pesar de que, según la UCO, no ha aportado nada nuevo. Aldama es el acusado Schrödinger: un fabulador compulsivo y un aliado fiable al mismo tiempo. Una dualidad que ni la física cuántica imaginó, pero que nuestra justicia abraza con un entusiasmo que apesta. Esta es la fascinante coreografía: un acusado que engaña, pero merece premio; que desacredita y, aun así, obtiene rebaja de condena por “colaborar”. No se busca la verdad, se premia la utilidad. Lo que nos queda es una Justicia que funciona como una tómbola con toga: aquí el premio no depende de la ética, sino de lo bien que sepas balar la canción que el pastor necesita oír. Sigan aplaudiendo el esperpento; el ridículo es total y la náusea, obligatoria.

miércoles, 6 de mayo de 2026

El abismo de los que no quieren ver

 

La estatua de Banksy en Waterloo Place
La estatua de Banksy en Waterloo Place

Junto a fríos bronces imperiales, en la quietud de Waterloo Place, Banksy ha erigido un espejo de nuestra propia decadencia: un hombre trajeado, con paso marcial y ademán decidido, avanza mientras la bandera que enarbola le tapa el rostro. Es la anatomía del patriotismo reaccionario: una marcha entusiasta hacia la nada, ejecutada por quien ha canjeado la visión por un trozo de tela; no ve más allá.
La obra desnuda al patriotismo de consigna. Ese hombre encorbatado, símbolo de la élite que teje el odio en sus despachos blindados, camina hacia el borde del pedestal. Un paso más y caerá al vacío. Banksy nos advierte que la ultraderecha global —esa que llama libertad a la sumisión mental— vende fronteras y pureza mientras practica la ceguera; invoca la identidad sólo para justificar la exclusión.
Es una alucinación voluntaria. Cubrirse los ojos con la enseña no es amar un país: es abdicar de la razón. El individuo pierde la humanidad y el sentido de la dirección. No hay futuro en una patria que exige no ver al otro. Es el triunfo de la identidad sobre la inteligencia: una caída libre disfrazada de desfile triunfal. El nacionalismo no es el camino; es el paredón que impide ver la realidad.

domingo, 3 de mayo de 2026

La felicidad y la envidia

 

Dos personajes unidos por el odio y la envidia
Dos personajes unidos por el odio y la envidia

En España, el éxito ajeno no es un motor, sino una afrenta. Ocupamos un mediocre puesto 41 en el Informe Mundial de la Felicidad, y no por falta de recursos materiales —los países nórdicos, los más felices, echan de menos nuestro sol y nuestra vida en la calle—, sino por exceso de bilis. Nos sobra sol y nos falta grandeza para tolerar el brillo del vecino. Es el pecado nacional: una envidia castiza y vigilante que prefiere ver al otro hundido antes que prosperar uno mismo.
Y lo peor es que esa amargura impregna nuestra política de bajeza. Lo vemos en la frustración patológica de Feijóo y Abascal, incapaces de digerir que La Moncloa no se hereda por decreto; sus rabietas son el deporte nacional elevado a la enésima potencia. Como sentenció Unamuno: «¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!». El problema del país no es el paisaje, que invita a la felicidad, sino un paisanaje mezquino que prefiere vivir en la oscuridad con tal de apagar la luz del de enfrente. Somos una nación de resentidos que, en lugar de escalar, se dedica a cortar las cuerdas de quienes ya suben: un espectáculo bochornoso que nos condena a la infelicidad crónica.

miércoles, 29 de abril de 2026

La mafia que devoró el Estado

 

Esto sí que es una auténtica MAFIA
Esto sí que es una auténtica MAFIA

Lo del PP no es un episodio aislado, sino un patrón sistémico de degradación. El caso Kitchen reveló una fractura democrática sin precedentes: la movilización de recursos públicos no para servir al ciudadano, sino para obstaculizar la justicia y destruir pruebas del caso Gürtel. Este uso patrimonial del Estado alcanzó su cénit con la fabricación de pruebas falsas —en connivencia con terminales mediáticas— para aniquilar a rivales como Podemos o el independentismo. Es la perversión absoluta de las instituciones al transformarlas en un escudo de impunidad. Es más que corrupción económica, es un asalto al Estado de derecho. Cuando el Ejecutivo manipula los resortes del poder para blindarse, la democracia degenera en una estructura mafiosa.
A esto se suma la sombra del caso Montoro, donde decisiones estratégicas desde el Consejo de Ministros habrían favorecido intereses privados con conexiones directas. El escándalo no es solo la merma recaudatoria sino la perversión del proceso legislativo.
Pese a la contundencia de los hechos, el relato es la negación. Esa desconexión entre la verdad jurídica y el discurso del PP es un desprecio a la ciudadanía. Lo intolerable no es el saqueo sino el esfuerzo coordinado por ocultarlo y negarlo sin pudor —para aferrarse al poder— por parte de quienes deben velar por la ley.

domingo, 26 de abril de 2026

Inoculando el fascismo: el veneno de la prioridad nacional

 

La ultraderecha pepera se ha dejado atrapar por el fascismo extremo de Vox
La ultraderecha pepera se ha dejado atrapar por el fascismo extremo de Vox

El auge de la «prioridad nacional» no es una respuesta a problemas reales, sino la construcción de un marco mental diseñado para fracturar la sociedad. Vox ha logrado introducir un virus retórico en el debate público: una trampa que, bajo el lema de «España primero», busca desmantelar los consensos básicos de convivencia. Al convertir al diferente en una amenaza y al vulnerable en un culpable, se normaliza una exclusión que, hasta hace poco, era marginal y que hoy habita en las instituciones.
Lo más preocupante es la mimetización del PP con este discurso. Al adoptar la agenda de la derecha extrema, la derecha institucional abandona los problemas estructurales —vivienda, salarios, servicios públicos— para centrarse en una narrativa que señala a la inmigración como un lastre. Es un ejercicio de desinformación consciente: el propio Banco de España ha certificado que la aportación de los trabajadores extranjeros es, y será, indispensable para la sostenibilidad de nuestras pensiones y el bienestar común.
Estamos ante una estrategia de crispación que busca enfrentar al penúltimo contra el último para proteger los intereses de las élites. Al prometer legalizar la exclusión, no solo se pone en riesgo el Estado de derecho, sino que se traiciona nuestra propia historia como pueblo emigrante. Si llegan al poder, pretenden cambiar las leyes para institucionalizar el racismo; el PP, mimetizado con la derecha extrema, ya no distingue sus siglas de los postulados extremistas. Ambos caminan de la mano hacia una regresión moral que busca, simplemente, dinamitar los derechos humanos.

miércoles, 22 de abril de 2026

Blue: arquitecto de lo invisible

 

Así es Blue
Así es Blue

Cuando hace seis años llegó a casa aquella criatura celeste y amarilla de felpa, con sus costuras imposibles y sus agresivos colmillos, me pareció un error de diseño, un intruso estético, un dragón que desafiaba cualquier canon de belleza. Sin embargo, para mi nieta, el peluche no era un objeto, sino una posibilidad. Lo llamó Blue, así, sencillo, como si el nombre pudiera suavizar cualquier aspereza.
Con los años, ha perdido algo de su brillo y sus diminutas alas lucen arrugadas. Pero, en el universo de mi pequeña, Blue ha protegido sus sueños y ha sido un confidente silencioso. Él ha domesticado monstruos bajo la cama y ha guardado secretos que nadie más conoce.
Al observarlos hoy, entiendo algo sencillo: la belleza no siempre está en las cosas, sino en la mirada que las sostiene. Emma no ignoró su fealdad; la habitó. La niñez tiene esa capacidad casi alquímica: transformar lo grotesco en atractivo.
Blue no es un juguete viejo. Es el mapa de su infancia, un rastro de todo lo que ha querido sin condiciones. Ella no solo lo aceptó; lo completó con su luz. Nos demostró que lo que para el mundo es extraño, para un corazón limpio es, sencillamente, hogar. 
Al final, resulta que Emma, con su gran corazón, era la verdadera arquitecta de lo invisible.

domingo, 19 de abril de 2026

Alergias: cuando el enemigo no es el polen

Esa boina es la que nos mata
Esa boina es la que nos mata

 Es de un cinismo insoportable culpar a los árboles de nuestras alergias mientras seguimos adorando el motor de combustión. Nos empeñamos en señalar al polen como un agresor, cuando la realidad es que hemos convertido el aire en un cóctel químico letal. No es la primavera la que nos enferma; es nuestra adicción a los combustibles fósiles.
Las partículas diésel actúan como auténticos caballos de Troya: el polen se adhiere a ellas o se fragmenta liberando proteínas alergénicas que nuestro sistema inmunitario reconoce como un alérgeno más potente. Al combinarse con el dióxido de nitrógeno y el ozono, lo que antes era inofensivo penetra hoy hasta lo más profundo de nuestros pulmones.
Pero el daño no se queda en la nariz. Según la OMS, estas partículas ultrafinas, que viajan por la sangre y se vinculan directamente con el aumento de ictus, demencia e incluso problemas de fertilidad, causan millones de muertes prematuras al año. Seguir priorizando el humo frente a la salud respiratoria es una ceguera colectiva. El polen es parte de la vida; la contaminación que generamos es la que nos está matando.

jueves, 16 de abril de 2026

Desatino histórico: el PP y el Guernica

 

El Guernica de Picasso
El Guernica de Picasso

El debate sobre el Guernica no es una cuestión de gustos: es de rigor. La obra no nace de una inspiración abstracta, sino de un encargo del Gobierno de la República para la Exposición Universal de París de 1937. Su propósito fue claro: denunciar el bombardeo de la población civil vasca por la aviación nazi al servicio del bando sublevado.
El intento del PP de desligarla de su contexto no es un error artístico, sino una distorsión deliberada. Sostener que responde a una temática taurina previa —solo porque Picasso empleó su lenguaje visual habitual— es como decir que un grito de socorro es un simple ejercicio de fonética. En 1937, ese lenguaje se puso al servicio de la denuncia de la barbarie fascista.
Reducir el Guernica a un ejercicio estético lo vacía de su dimensión moral. No es un análisis inocente; es una estrategia para neutralizar su denuncia y desplazar el foco desde las víctimas hacia una lectura mansa y decorativa. La cultura exige fidelidad a la verdad; desvirtuar su origen es un negacionismo que desprecia la historia y la inteligencia del espectador.

domingo, 12 de abril de 2026

Un pirómano en el Despacho Oval

 

Trump: un desastre para el planeta
Trump: un desastre para el planeta

Al narcisista Trump no se le recordará como pacificador, sino como arquitecto del caos. Su legado es una clase magistral de desprecio al derecho internacional y al orden jurídico interno, así como de retórica incendiaria y de degradación deliberada de normas democráticas básicas que no caben en un tuit de madrugada. Con la sutileza de un elefante en una cristalería diplomática, sustituyó el derecho internacional por la lógica del chantaje, recordándonos a todos que la ley es solo un incordio si llevas mucho maquillaje naranja. El clímax de su patriotismo fue el 6 de enero de 2021, cuando decidió que la transferencia pacífica del poder era un concepto demasiado aburrido. Tras alimentar el bulo del fraude con la insistencia de un autócrata ofendido, observó cómo el Capitolio era asaltado, logrando lo que ninguna potencia extranjera consiguió: que la democracia estadounidense pareciera un mal episodio de telerrealidad. Si existiera un Nobel al Caos, Trump lo ganaría por aclamación, aunque probablemente luego bombardearía al comité por no darle también el de la Paz.
Donde la ley exige respeto, él practica vulneración; donde la diplomacia exige prudencia, él impone guerra; donde hace falta un presidente, él es el payaso del reino.

viernes, 10 de abril de 2026

Patriotas de conveniencia y genuflexión

PP y Vox: patriotas de pandereta
PP y Vox: patriotas de pandereta

 Ver al PP justificar el secuestro de un casco azul español por parte de Israel es un espectáculo de servilismo digno de estudio y una renuncia explícita a la dignidad nacional. Calificar la retención violenta de nuestro militar como una nadería –«he estado en controles de tráfico que han durado más»–, no es una simplificación; es un desprecio a la integridad de nuestras Fuerzas Armadas. Estos son los gestores del monopolio del patriotismo, siempre firmes… pero cuidando de no incomodar al poderoso de turno. Son patriotas de banderitas, de los que se cuadran ante el himno, pero claudican ante la geopolítica del matón.
Vox, por su parte, guarda un silencio sepulcral, confirmando que su soberanismo es selectivo: ruge contra el vulnerable, pero calla ante el poderoso.
Esta derecha parece añorar la obediencia ciega que ya nos arrastró al lodazal de Irak, anteponiendo el papel de vasallo entusiasta a la defensa del derecho internacional. Para estos supuestos guardianes de la nación, la soberanía española es una nota al pie de página que se borra si incomoda al aliado preferencial. Lo verdaderamente alarmante es la seguridad de que, de gobernar, no dudarían ni un segundo: estaríamos en guerra. Es una sumisión genética: prefieren actuar como subordinados diligentes antes que defensores de una legalidad que, a su juicio, es un detalle opcional.
Bajo la bota del poderoso, siempre; junto a los suyos, solo si el guion lo permite.

jueves, 9 de abril de 2026

Domingo rojo en Madrid: júbilo y pistolas

 

La dictadura no quería dar paso a la democracia
La dictadura no quería dar paso a la democracia

Hace 49 años, la noche del 9 de abril de 1977, mi amigo Miguel y yo –mochileros– volvimos a dedo a Madrid desde Alicante. En el trayecto enlazamos coches con conductores dispares: un guardia civil retirado, un piloto de motocross, un hippie al que pagamos la gasolina de su Citroën dos caballos… Al llegar a la madrileña Plaza de España, el paisaje era irreal: la Gran Vía era un río de coches con banderas rojas. «O lo han legalizado o ha pasado algo», dijo mi tocayo. Era lo primero: Adolfo Suárez acababa de sacar al PCE de la clandestinidad. La ciudad era un estallido de alegría contenida.
Al día siguiente, la fiesta continuaba. Caminé solo hacia Princesa. Contagiado por el claxon de los coches y el flamear de las banderas, tanto tiempo heridas, saludé con el puño en alto y una sonrisa. Mi gesto de júbilo atrajo a un esbirro. Un hombre en la cincuentena comenzó a calcar mis pasos. Apreté el ritmo, pero él mantenía la distancia, como el cazador que sabe que su presa no tiene escapatoria. Al llegar a la fuente de la Plaza de España –entonces junto a Princesa– me senté, fingiendo calma. Él, con decisión, pasó por delante. Lo seguí con el rabillo del ojo. Dio un rodeo y, “pisando el césped, entonces prohibido”, se situó a mi espalda.
Se me erizó el vello de la nuca y me giré. Estaba a un par de metros, llevándose la mano derecha a la sobaquera izquierda. No aguardé a ver la pistola. Corrí sin rumbo hasta perderme entre la gente. Cuando me detuve, ya no lo vi.
Regresé a casa mirando hacia atrás, con el pulso en las sienes. En aquel momento fui más consciente de que la libertad recién estrenada vendría escoltada por el terror de quienes ansiaban la involución.

miércoles, 8 de abril de 2026

ETA: el refugio de los mediocres

 

ETA: comodín de los ineptos
ETA: comodín de los ineptos

Las derechas son incapaces de hacer política sin invocar a ETA. No por memoria, sino por insolvencia. Catorce años después de su derrota a manos de los demócratas, siguen desenterrando su sombra con una insistencia obscena. No es justicia; es necrofagia política.
Utilizar a la banda como comodín delata un discurso vacío. Cuando falta un proyecto de futuro y el programa se limita a proteger privilegios, se azuza el miedo y se llena el aire de insultos para ocultar carestía de ideas. Convertir el dolor en un eterno presente no es pedagogía; es manipulación emocional y una ofensa a las víctimas, a quienes reducen a figurantes de su propaganda.
El ciclo de la Comunidad de Madrid —«ETA es presente»— es el máximo exponente de esta irresponsabilidad. No buscan que los jóvenes universitarios aprendan historia, sino imponer un relato conveniente. Quien resucita a una banda muerta para ganar un debate demuestra que no tiene nada que ofrecer a los vivos. Basta de mercadear con las cenizas. Superar el terrorismo exige rigor democrático, no una dependencia enfermiza.

miércoles, 1 de abril de 2026

A remolque de Vox

El PP ha sido atrapado por Vox
El PP ha sido atrapado por Vox; en realidad, son la misma cosa

 Vox ya no es el rival del PP; es su laboratorio ideológico. Ante cada proclama incendiaria de Abascal —el ataque a RTVE es el último síntoma—, Génova no confronta, sino que aguarda. Ese silencio no es neutral: es el tiempo de incubación para que el marco ultra acabe inoculado en el discurso oficial del PP.
No es un descuido; es una claudicación estratégica. Vox desplaza el péndulo de lo aceptable y radicaliza el debate público mientras el PP, lejos de actuar como dique de contención democrático, ejerce de notario de un nuevo consenso reaccionario donde se siente más cómodo. Lo certifican la erosión de la memoria histórica, el negacionismo climático, la violencia de género y una gestión de la inmigración en pactos autonómicos que normaliza discursos que, hace apenas un lustro, habrían invalidado a cualquier político de Estado.
El drama no es que el PP imite a Vox, sino su renuncia al liderazgo moderado por mero cálculo oportunista. Cuando la derecha tradicional se muda al extremo, arrastra consigo al sistema. Lo que se degrada no son solo unas siglas, sino el suelo común sobre el que se erige nuestra convivencia.

domingo, 29 de marzo de 2026

PP: del bloqueo táctico a la carencia programática

 

Feijóo anda dando tumbos de aquí para allá
Feijóo anda dando tumbos de aquí para allá

La actual estrategia del PP en el Congreso plantea un dilema sobre su papel como alternativa de Estado. El reciente episodio de los decretos anticrisis por la guerra de Irán ha evidenciado que la dirección de Génova prioriza el rédito electoral y la erosión parlamentaria sobre el contenido técnico de las normas. Al supeditar su voto a la aritmética de terceros —en este caso, los movimientos de Junts—, el PP incurre en una contradicción programática: se rechazan medidas que el propio partido había reclamado, como las rebajas del IVA en alimentos básicos.
Bajo la dirección de Feijóo y con Tellado como secretario general, la formación ha transitado del «sí» inicial –«bienvenidos a la fachosfera»–, pasando por el «no», a una abstención final cuando el «no» se mostró irrelevante, huérfana de una propuesta alternativa sólida. Esta deriva técnica sugiere que el objetivo no es mejorar la eficiencia de las políticas públicas, sino forzar la parálisis legislativa del Ejecutivo. Al convertir el Parlamento en un tablero de sabotaje táctico, se desdibuja el rigor técnico necesario para abordar la inflación. Una oposición que sacrifica la estabilidad económica por el impacto de un titular compromete su propia credibilidad como partido de gobierno.

jueves, 26 de marzo de 2026

PP: mugre verbal como programa

 

Feijóo está envenenado y no ve más allá
Feijóo está envenenado y no ve más allá

¿Por qué el PP se refugia en la infamia en lugar de explicar su proyecto? El último ejemplo lo firma Jaime de los Santos. Para trepar, el vicesecretario de Educación emula a Tellado y elige el lodazal frente al debate. Calificar a ministros de «poco aseados» no es un desliz; es una estrategia para deshumanizar al adversario. Una burla sobre el «aseo personal e intelectual» que solo retrata la catadura de quien la profiere frente a unos responsables públicos que, en cualquier caso, le dan mil vueltas en altura moral y preparación.
Este fango es un patrón. Este machirulo también atacó a Sarah Santaolalla, lanzó insinuaciones contra Pilar Alegría y acosó a las hijas de Zapatero. No es crítica; es ruido para ocultar un vacío de ideas preocupante. Cuando no se puede defender un programa de recortes y retrocesos, se recurre al insulto de clase, al bulo mezquino y al machismo rancio. A última hora, también se suma a esta bajeza Azcón.
Hay que señalar al responsable: Feijóo. Él ampara y promociona a quienes ejecutan este hostigamiento. Su silencio no es neutralidad; es complicidad necesaria. En democracia, la discrepancia exige argumentos. Quien solo ofrece insultos demuestra que su único proyecto es la destrucción del respeto institucional.

martes, 24 de marzo de 2026

Oro, espada y cruz: la mentira civilizadora

El revisionismo y la mentira como programa electoral
El revisionismo y la mentira como programa electoral

Enfrentar el revisionismo de Ayuso no es una batalla ideológica, sino un ejercicio de higiene histórico-mental frente a un pasado de expolio y sangre. Afirmar que «los de la cruz trajimos el orden» es una crueldad retórica que ignora la hoguera, el potro inquisitorial y la codicia.
Cortés no sembró paz: aniquiló Tenochtitlán. Pizarro no instauró justicia: secuestró, cobró el rescate en oro y ejecutó a Atahualpa en un acto de traición fundacional. ¿Y qué decir de la locura de Lope de Aguirre? Su rastro de sangre confirmó que el fin no era la fe, sino el dorado metal de esas tierras. Se calcula que el 90 % de la población originaria pereció bajo el peso de la brutalidad y los virus.
Llamar «orden» al saqueo sistemático y a la aniquilación cultural y personal es de un cinismo insoportable. Invocar el contexto para blanquear el horror es ignorar a contemporáneos, como De las Casas o Montesinos, que ya entonces denunciaron la infamia. No fue evangelización; fue una maquinaria de exterminio. Llamar civilización a la estela de cadáveres es, sencillamente, el último crimen.

domingo, 22 de marzo de 2026

El noble arte de marear al reloj

 

Pasan los años y seguimos abonados al cambio de hora franquista
Pasan los años y seguimos abonados al cambio de hora franquista

Cada primavera España practica un deporte atávico: mover el reloj una hora y fingir que el sol ha cambiado de opinión. El pobre astro despierta por el horizonte, mira a España, consulta el meridiano de Greenwich y suspira: «Otra vez estos adelantados». Es alucinante: en Finisterre amanece cuando en Berlín van por el segundo café, pero nuestros relojes insisten en que somos vecinos de rellano. La lógica geográfica sugiere compartir hora con Portugal, Reino Unido o Canarias, pero preferimos vivir como si estuviéramos dos husos más al este y llamarlo ahorro energético, que nadie ve, pero todos sufrimos. Cada seis meses repetimos el ritual de forzar el ritmo circadiano: niños zombis, abuelos desorientados y adultos con ojeras. Europa dijo en 2019 que ya bastaba, pero los burócratas debieron de perder el norte en algún despacho y aquí seguimos, descolocando al sol por decreto. Tal vez el día en que dejemos el reloj quieto descubramos algo revolucionario: que el sol siempre estuvo donde debía. Somos nosotros los que vamos con retraso.

viernes, 20 de marzo de 2026

El patriota tóxico

 

No se puede ser más inútil para un país
No se puede ser más inútil para un país

Europa observa a Feijóo entre el estupor y el desdén. No es solo su incapacidad para balbucear inglés porque no quiere; es su papel de correveidile tóxico que viaja a Bruselas con el único fin de boicotear a su propio país. Resulta infame que alguien que se autoproclama «hombre de Estado» actúe como un lobista contra los intereses de España, saboteando fondos vitales para familias y empresas mientras niega, con tic autoritario, la legitimidad de un Gobierno democrático. Es una deslealtad sin parangón en la UE.
Su obsesión contra Sánchez ha mutado en patología. Esa insolvencia moral le empuja a embarrar y sembrar sospechas allá donde España brilla. Es el heredero del cinismo de Montoro: «Que caiga España, que ya la levantaremos nosotros». No hace oposición: perpetra un sabotaje envuelto en la bandera. Este patriotismo de hojalata, que denigra nuestra imagen por puro rencor electoral, es la forma más baja de antipolítica. Ya basta de salvapatrias: Feijóo no es la alternativa, es el lastre.