miércoles, 10 de junio de 2026

¡Qué dirá el Santo Padre!

 

l PP atrapado en la anticristiana "prioridad nacional"
El farisaico PP atrapado en la anticristiana "prioridad nacional"

Resulta de una finura intelectual conmovedora observar a PP y Vox aplaudir con fervor el discurso humanista del Papa en el Congreso. Sostener que suscriben «de la A a la Z» un mensaje de respeto al migrante y al derecho internacional, de rechazo a la guerra y de concordia, mientras ejercen una praxis política diametralmente opuesta, es un ejercicio de funambulismo moral digno de estudio.
Es de admirar cómo concilian la doctrina pontificia con la promoción de la «prioridad nacional», el indisimulado anhelo de alinearse con Trump o Netanyahu, el refinado uso del insulto al presidente del Gobierno y la deshumanización del adversario. Especial mención merece la elegancia retórica de Feijóo al equiparar migración con «violaciones y machetazos».
Si estos autoproclamados custodios de la fe escucharan de verdad al pontífice, su autoridad suprema en la tierra, su agenda colapsaría. Su virtuosismo consiste en revestirse de piedad e instrumentalizar el miedo, vaciando de contenido los valores que dicen defender. Aplaudir la máxima de que «discrepar no es humillar» requiere, desde luego, un cinismo exquisito.
El mensaje papal no es revolucionario; es, sencillamente, una reafirmación de derechos humanos elementales. Que algunos lo perciban como revolucionario revela hasta qué punto se ha desplazado el marco político hacia posiciones insolidarias.
¡Fariseos 2.0!

domingo, 7 de junio de 2026

La tauromaquia: una vergüenza moral

 

El sadismo taurino es insoportable
El sadismo taurino es insoportable

La tauromaquia persiste hoy como una anomalía ética intolerable. Es la legitimación de la crueldad en un espacio público. Un animal es torturado de forma deliberada, herido hasta el agotamiento y ejecutado ante una multitud que aplaude su agonía. Intentar camuflar este suplicio bajo el rótulo de «cultura» constituye una profunda bajeza intelectual y moral. Ninguna tradición posee la facultad de transformar el sadismo en virtud.
Si este espectáculo se propusiera por primera vez en la actualidad, sería prohibido de inmediato y castigado penalmente. Apelar a la libertad para justificar el ensañamiento con un ser sintiente e indefenso es una burla despiadada. La verdadera evolución de una sociedad se mide por su capacidad de compasión hacia los más vulnerables. Mantener vivas las corridas de toros no protege una identidad; perpetúa una vergüenza colectiva. Abolir el maltrato legalizado es un deber civilizatorio impostergable que significaría, simplemente, que la compasión ha prevalecido sobre la crueldad.

jueves, 4 de junio de 2026

La rebelión invisible del planeta

No podemos seguir como si no pasara nada
No podemos seguir como si no pasara nada

Hace muy poco, la OMS advirtió que el riesgo de una nueva pandemia es inminente y que sus efectos globales podrían ser devastadores. La causa no es un fenómeno aislado, sino el deterioro acelerado de los ecosistemas provocado por la actividad humana.
La deforestación, el cambio climático, la expansión urbana y el tráfico de fauna aumentan el contacto entre personas y animales salvajes, facilitando el salto de virus entre especies. La ciencia lleva años alertando de ello: cerca del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes tienen origen animal. Cuanto más invadimos hábitats naturales, mayor es la amenaza biológica.
No es una “venganza de la naturaleza”, sino una consecuencia biológica previsible. Cada bosque arrasado, cada hábitat invadido y cada equilibrio roto amplían las oportunidades para que nuevos patógenos crucen la barrera entre organismos. Con más de 8.300 millones de personas consumiendo recursos a un ritmo incompatible con la estabilidad ecológica, la humanidad ya no lucha contra los virus: lucha contra los efectos de su propia presión sobre el planeta. Y la biología no negocia; responde a este asedio con leyes evolutivas.

domingo, 31 de mayo de 2026

Libertad de expresión con lanzallamas

 

Lo de los fascista de Vox es de traca
Lo de los fascista de Vox es de traca

Es desternillante. Vox organiza unas jornadas en el Congreso sobre “libertad de expresión” y, en un alarde de humor involuntario, los invitados estrella son Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras haber sido expulsados del Parlamento. Solo falta Torquemada sirviendo los cafés para cerrar el círculo del cinismo. Es fascinante ver a los herederos del franquismo, cuyo ADN político se resume en el «de esto no se habla», convertidos de pronto en monaguillos del librepensamiento. Afirman, con una ausencia total de vergüenza, que hay censura mientras señalan a periodistas, insultan a medios y confunden la crítica con la persecución. Son vulgares pirómanos dictando un curso de prevención de incendios. Eso sí, su idilio con la libertad es tierno: la defienden con fervor, siempre que sea la suya propia, blindada con dinero público y cara de mártir. Sabemos que sueñan con entrar en TVE si gobiernan: no como gestores, sino como en Hiroshima, armados con bombas atómicas, motosierras y lanzallamas, usando la Constitución de posavasos. Entrañable paradoja: predican la palabra libre mientras sacan lustre al arsenal.

viernes, 29 de mayo de 2026

El cártel de la lejía

 

El partido más corruPPto se postula a limpiar la corruPPción
El partido más corruPPto se postula a limpiar la corruPPción

Sostiene “FeiVoox” que el Ejecutivo actual es «el más sucio de la democracia». Estremecedor parte médico. Ante semejante vertedero, la terapia de choque del PP es impecable: entregar la fregona al partido que convirtió la caja B en tradición oral, los juzgados en una sucursal propia y que aplaude a Aldama en manifestaciones contra la corrupción. Para rematar la faena, proponen como encargado de limpieza al socio ultra; ese partido que añora la gestión de Franco.
Resulta enternecedor recibir lecciones de higiene democrática de quienes usaron los resortes del Estado como un arma contra el rival político y destruyeron pruebas incriminatorias. El enigma ya no es la roña, sino quién financia el detergente.
A estas alturas, la trama no va de izquierda o derecha, de rojos contra azules. El guion es más rústico: democracia sí o democracia no. Y cuando la alternativa higiénica al supuesto «gobierno infecto» consiste en un viaje en DeLorean hacia el nacionalcatolicismo, con cementerios y cárceles llenas de opositores y maletas repletas de fajos rumbo a Suiza, la elección es obvia. Entre lo actual o dinamitar los cimientos de convivencia, la elección es clara.

jueves, 28 de mayo de 2026

El fascismo galopa con Aznar

 

Aznar, falangista (fascista) joseantoniano confeso


Que José María Aznar, quien se definió como «falangista joseantoniano», afirme: «El que pueda hacer que haga, y ahora, más todavía», no puede interpretarse como una frase inocente ni como una simple consigna política. En un contexto de creciente polarización, esas palabras funcionan como una legitimación implícita de la desobediencia contra el orden democrático y del ataque a las instituciones comunes; como una cínica orden de asalto al orden constitucional y un llamado directo al sabotaje democrático mediante la desestabilización institucional. El fascismo siempre ha operado así: desacreditando las leyes, sembrando odio y alentando la acción individual de fanáticos convencidos de actuar en nombre de una supuesta patria.
No trato de acallar la crítica política —legítima en democracia—, sino de denunciar el intento de sustituir el debate racional por el señalamiento, el linchamiento moral y la intimidación. Cuando se normaliza el “todo vale”, la convivencia queda a merced de la fuerza, del miedo y de la violencia descentralizada. La historia demuestra que el deterioro democrático comienza precisamente cuando dirigentes irresponsables convierten la crispación en estrategia y la agitación en método de poder.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El PP promueve la crispación y arrolla el periodismo

 

El PP se abona a lo que haga falta con tal de lograr un voto
El PP se abona a lo que haga falta con tal de lograr un voto

La complicidad del PP con la degradación democrática cruza una línea más. Al enrocarse en defender a los agitadores ultraderechistas Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras su expulsión del Congreso, el PP insulta a la inteligencia ciudadana. Llamar «periodistas» a estos escuadristas neofascistas es una bajeza que repugna a los verdaderos profesionales de la Cámara. Consúltese a cualquier cronista parlamentario: el veredicto es de absoluto escándalo y rechazo unánime.
El periodismo no consiste en provocar, acosar o convertir una institución democrática en un plató de propaganda ultra. El periodismo es rigor, ética y respeto a la verdad. Lo que hace el PP es un burdo ejercicio de vasallaje hacia Vox, demostrando que está dispuesto a proteger a quienes dinamitan la convivencia democrática desde dentro de las instituciones para competir por el aplauso de la derecha extrema. Los ampara porque los financia directamente mediante publicidad institucional y subvenciones en sus feudos autonómicos. Son sus criados mediáticos.
El Congreso, al proteger su espacio, no censura, sino que dignifica la profesión frente a difamadores profesionales.