domingo, 6 de septiembre de 2026

Abogados Cristianos: todo menos cristianos

 

El cristianismo es diametralmente opuesto a Abogados Cristianos
El cristianismo es diametralmente opuesto a Abogados Cristianos

El cristianismo genuino es transformación interna y, como enseñó Jesús, amor activo: humildad, perdón al enemigo y servicio al vulnerable. ¿No es una paradoja fascinante que quienes se apropian de esta fe prefieran la beligerancia del Código Penal al Sermón del Monte?
La Fundación Española de Abogados Cristianos convierte la querella en trinchera ideológica, usando la fe como coartada para perseguir al discrepante. Su tenaz empeño por imponer una agenda moral coercitiva colisiona con el derecho nacional e internacional, que consagra la libertad de expresión y protege el pluralismo frente a la intolerancia. Resulta exquisitamente ilustrativo que los tribunales deban recordarles, con costosas inadmisiones, que la ley ampara el derecho a disentir. Al priorizar el litigio punitivo sobre la compasión y la legalidad sobre la gracia, su fervor procesal evoca el rígido legalismo fariseo que Cristo condenó. Mucho estrado, nula misericordia y una absoluta lejanía del Evangelio. Si Jesús entrara en un tribunal, preguntaría: ¿dónde quedó el amor al prójimo?
Lo dicho: cualquier adjetivo menos el de cristianos.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El mal humo de siempre: el PP contra la salud pública

 

Fumar mata. El PP juega con la salud ciudadana
Fumar mata. El PP juega con la salud ciudadana

Ante la inminente aprobación de la nueva ley antitabaco, el PP ha vuelto a activar el mismo rancio repertorio de bulos, alarmismo y obstruccionismo. Ya ocurrió en 2005 y 2010, cuando vaticinaron el apocalipsis de la hostelería; una falacia que la realidad desmontó drásticamente al demostrar que el sector creció. La evidencia científica y la experiencia acumulada dejan claro que aquellas restricciones protegieron la salud de los trabajadores y ahorraron miles de millones en costes sanitarios gracias a un aire más limpio.
Sin embargo, la derecha prefiere alimentar el miedo antes que asumir los datos, convirtiendo una cuestión de salud pública en una batalla electoralista. La diferencia entre la política responsable y el populismo es sencilla: una se guía por la ciencia y la otra por el rédito político. El PP debería explicar por qué vuelve a ponerse del lado del humo carcinógeno en lugar de defender el derecho de todos a respirar aire limpio.
La salud de millones de personas no puede depender de quién grite más fuerte. La historia demuestra que los grandes avances sociales y sanitarios en España nunca llegaron de la mano del inmovilismo de la derecha, sino pese a él y gracias al impulso transformador de la izquierda. Ojalá la ciudadanía recuerde en las urnas quiénes obstaculizan el progreso colectivo.

domingo, 30 de agosto de 2026

Pirómanos del miedo y la discordia

 

Son auténticos fascistas
Son auténticos fascistas

Como siempre, el PP cruza todas las líneas rojas, esta vez en la crisis de Ceuta, demostrando que su brújula parece apuntar al rédito electoral, aunque para ello tenga que incendiar la convivencia. Su estrategia es tan vieja como peligrosa: desinformar, agitar el miedo, buscar culpables y convertir un problema complejo en munición política.
Cuando explica los brotes de violencia, como hace su portavoz, Ester Muñoz, por un supuesto abandono institucional, en lugar de condenar sin matices a quienes la ejercen, valida y justifica la propia violencia.
Y Feijóo no se queda atrás: sembrar alarma sobre supuestas amenazas sanitarias y plantear confinamientos masivos –que los entendidos desestiman– vinculándolos a enfermedades como la tuberculosis o la sarna es una temeridad. Estigmatizar a personas vulnerables para arañar votos no es política de Estado: es una brutal irresponsabilidad.
España necesita serenidad, empatía, soluciones y humanidad. El PP prefiere el miedo, la crispación y la división. De Vox ni hablamos: están vacíos.
Son pirómanos de la convivencia.

jueves, 27 de agosto de 2026

Latrocinio: factura proforma

 Hay una estirpe de delincuentes que no necesita pasamontañas para desvalijarnos; les basta con servilismo, mantel y papel térmico. Son los defraudadores de la hostelería —esa minoría tóxica que urge denunciar—, sujetos que han convertido la «factura proforma» en una herramienta para ocultar operaciones que deberían quedar documentadas.
Cuando, después de cobrarte, te entregan una proforma como si fuera la factura, no es un simple descuido administrativo: es utilizar un documento sin validez fiscal como sustituto de la factura correspondiente.
Si esa práctica se utiliza deliberadamente para no registrar o declarar una venta, hablamos de fraude fiscal y dinero negro. No es picaresca; es un latrocinio social perpetrado por quienes confunden la codicia con la astucia.
Estos sinvergüenzas exigen seguridad y sanidad de calidad, pero algunos pretenden ahorrarse su obligación de contribuir a sostenerlas. Mientras el ciudadano honrado cumple, quienes ocultan ventas trasladan su carga al resto de la sociedad.
Basta de eufemismos. Una proforma puede servir como documento previo, pero no puede sustituir a la factura que corresponde por una operación ya realizada y cobrada.
Ante el fraude, tolerancia cero: si después de pagar le entregan únicamente una proforma, conserve el documento y denuncie los hechos.
Porque pagar impuestos no debe ser opcional para unos mientras los demás cumplen.

lunes, 24 de agosto de 2026

Trump, la política convertida en extorsión

 

Donald Trump, un peligro para el planeta
Donald Trump, un peligro para el planeta

Resulta inquietante que el presidente de Estados Unidos llegara siquiera a plantear un despropósito tan grande como imponer un peaje del 20 % a los buques que crucen el estrecho de Ormuz, una vía por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
La mafia construyó su poder ofreciendo “protección” a cambio de dinero: quien pagaba quedaba a salvo; quien se negaba sufría las represalias de quienes decían protegerle. Ese mismo esquema recuerda a la pretensión de Donald Trump. No es diplomacia ni liderazgo, sino la lógica del chantaje: pagar o afrontar las consecuencias.
Con propuestas de este calibre, la política exterior deja de apoyarse en el derecho internacional para convertirse en la imposición del más fuerte. Arrasar alianzas, despreciar las instituciones multilaterales y utilizar el inmenso poder militar estadounidense como instrumento de presión degrada la legitimidad de Occidente y alimenta la inestabilidad global. Cuando una superpotencia actúa con métodos que evocan la extorsión mafiosa, el mundo entero queda expuesto a una peligrosa deriva donde la fuerza pretende sustituir definitivamente a la ley. Si el arsenal nuclear se gestiona con la ética de un gánster, el planeta entero queda como rehén de una red de extorsión global. El mundo corre un peligro de muerte.

lunes, 10 de agosto de 2026

El eclipse que da luz

 

¿Cómo se puede votar a PP y Vox para que te machaquen?
¿Cómo se puede votar a PP y Vox para que te machaquen?

Gracias al eclipse he comprendido, por fin, uno de los grandes misterios de nuestra civilización.
Para conducir un coche hay que tener más de 18 años. Para votar, también. Hasta aquí, perfecto: la democracia y la carretera exigen cierta madurez.
Pero llega el eclipse y ¡zas!, la DGT y la Guardia Civil nos advierten solemnemente de que está prohibido conducir con las gafas del eclipse puestas.
Bien, teniendo en cuenta esta prohibición, ahora me explico cómo, si alrededor del 10% de la humanidad acapara aproximadamente el 76% de la riqueza mundial, mientras el otro 90% se reparte las sobras, no hay ningún misterio en que la derecha gane elecciones prometiendo, básicamente, que los de arriba van a seguir viviendo a cuerpo de rey.
Visto lo visto, muchos llevan años votando en democracia con las gafas del eclipse puestas.

miércoles, 5 de agosto de 2026

La corrupción se viste de privatización

 

Cada vez que abre la boca, Feijóo se desinfla
Cada vez que abre la boca, Feijóo se desinfla

Feijóo afirmó hace pocos días que «es corrupción usar el poder para beneficiar a unos pocos en perjuicio del conjunto». Es una frase impecable. Precisamente por eso debería recordársela a los presidentes y presidentas autonómicos de su propio partido que cada vez que impulsan nuevas privatizaciones en la sanidad y la educación públicas aplican este saqueo sistemático.
Cuando se derivan recursos públicos hacia empresas privadas para gestionar servicios esenciales, el interés general queda subordinado al negocio de unos pocos. Los beneficios empresariales no aparecen por arte de magia: salen, en última instancia, del dinero que aportan todos los contribuyentes. Cada euro destinado a retribuir a accionistas o engrosar márgenes empresariales es un euro que no se invierte en contratar más profesionales, reducir listas de espera, modernizar infraestructuras o reforzar la enseñanza pública.
Garantizar unos servicios públicos fuertes no debería ser una disputa partidista, sino una prioridad de eficiencia, equidad y responsabilidad fiscal. Si el PP sostiene que favorecer a una minoría a costa de la mayoría es una forma de corrupción, debería revisar sus políticas de privatización, que son el mejor ejemplo de esa contradicción al desmantelar el Estado de bienestar para convertir derechos fundamentales en un negocio rentable para muy pocos.