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domingo, 1 de noviembre de 2026

Que no te compren por 36 €

 

El voto es tu arma más poderosa: Que no te compren
El voto es tu arma más poderosa: Que no te compren

Las rebajas fiscales que propone la derecha esconde un modelo que beneficia mucho más a los ricos: 36 € al mes para un salario de 30.000 €, frente a 17.000 € mensuales para uno de un millón. ¿El precio? Recortes y servicios públicos devastados. ¿Para qué sirven esos 36 € si tienes que pagarte la sanidad, la educación y tu pensión?
Se propone avanzar hacia un sistema mixto de pensiones público-privado, permitir que las mutuas patronales gestionen las bajas médicas, frenar la regulación del alquiler, derogar la Ley de Memoria Democrática y leyes de igualdad, diversidad, aborto y eutanasia. También se plantea restringir la libertad cultural –ya está pasando donde gobiernan– y docente, derogar la reforma laboral, ilegalizar partidos independentistas, eliminar leyes climáticas, continuar la demolición de educación y sanidad, abandonar el Acuerdo de París y el Pacto Verde Europeo, suprimir las zonas de bajas emisiones, recuperar el delito de sedición, deportar masivamente a inmigrantes –al estilo Trump– y agilizar los desahucios.
Es un asunto capital: están en juego derechos, libertades y conquistas sociales que han costado décadas conquistar.
Votar sin pensar en las consecuencias es abrir la puerta a perder lo que hoy damos por garantizado. Y cuando se debilitan los derechos de la mayoría para favorecer a unos pocos, no estamos ante un simple cambio político: estamos ante un retroceso que golpea a los ciudadanos de a pie. Es una forma de actuar inaceptable, profundamente irresponsable y socialmente deleznable. Quien desprecia los derechos conquistados no merece que, con el voto, le entreguemos el futuro.

lunes, 26 de octubre de 2026

De patriotas y tijeras

 

¡Menudos patriotas!
¡Menudos patriotas!

Resulta paradójico que los «muy patriotas» aplaudan los insultos de «motosierra Milei» a nuestro –sí, de todos– presidente, mostrando un flagrante ejercicio de vasallaje voluntario en el Nueva Economía Fórum. En su afán por hacer de palmeros del argentino, han convertido la dignidad institucional —y nacional— en su felpudo. Prueba de ello es el escandaloso silencio de la cuarta autoridad del Estado, Pedro Rollán (PP). ¡Qué memoria tan corta y sesgada! ¿Recuerdan cuando Hugo Chávez intentó humillar a Aznar? En aquel momento, Zapatero saltó a defenderlo y exigió respeto por haber sido elegido democráticamente. Aquello fue patriotismo de Estado; lo de ahora es sectarismo barato. Su amor a la patria es una farsa que se desvanece en cuanto aparece un adversario al que linchar. Mucho golpe de pecho, pero ningún respeto por la democracia o los ciudadanos.
Y mientras presumen de bandera, afilan las tijeras contra lo social. Sanidad y educación públicas sufren recortes allí donde gobiernan, y ahora las pensiones entran en el negocio. Para lo social, tijeras; para la defensa, más gasto. Para proteger a la ciudadanía, excusas; para su agenda militar y policial, barra libre. Ese es su patriotismo de escaparate: exigir sacrificios a la gente mientras engordan las partidas de defensa. Menos banderas como coartada y más compromiso con la gente, porque amar a España no consiste en gritar su nombre, sino en cuidar a quienes la levantan cada día.

domingo, 18 de octubre de 2026

La derecha contra el ciudadano

 

La derecha (la ultra, PP, y la extrema, Vox) decidida a cargarse el Estado de bienestar
La derecha (la ultra, PP, y la extrema, Vox) decidida a cargarse el Estado de bienestar

Mientras la derecha portuguesa legisla sin tapujos para blindar a los fondos buitre y rentistas, en España el PP y Vox ejecutan una estrategia más sibilina: el silencio y bloqueo absoluto. Desde 2019, el Gobierno central ha aprobado la Ley de Vivienda, frenado desahucios, prorrogado contratos, reformado el marco laboral y subido el SMI, entre otras medidas. Frente a este escudo social, la oposición opera bajo un cálculo perverso. Votan en contra de cada avance en el Congreso, celebrando con aplausos la caída de decretos necesarios, y saboteando deliberadamente las leyes en las comunidades autónomas donde gobiernan.
Esto no es discrepancia ideológica; es asfixia premeditada para servir al poderoso. Obstruyen cualquier alivio familiar con tal de proteger los privilegios de los ricos y desgastar al Ejecutivo, pretendiendo después culpar al Estado de una inacción que ellos mismos provocan. Queman el bienestar público mientras esconden el extintor.
Jugar con el desamparo y el derecho a la vivienda para satisfacer privilegios no es política: es una crueldad intolerable y una traición directa a la ciudadanía. Quienes mercadean con la miseria ajena, boicotean la dignidad humana y condenan al desahucio a las familias no merecen amnesia ni beneficio de la duda. Merecen el repudio absoluto, el desprecio ético y el castigo implacable, definitivo e histórico de las urnas. ¡Fuera de las instituciones!

jueves, 8 de octubre de 2026

Depredadores de lo público

 

El PP dispuesto a cargarse el Estado de Binestar. Ahora las pensiones
El PP dispuesto a cargarse el Estado de Binestar. Ahora las pensiones

Para el capital y su aliada, la derecha, los derechos no son conquistas sociales, sino nichos de mercado. Tras degradar la sanidad y la educación, la ultraderecha (PP) y la derecha extrema (Vox) apuntan al botín más codiciado: las pensiones. Su estrategia consiste en infundir terror sosteniendo que «el sistema de pensiones es un zombi; lo han quebrado» y que necesita una transición hacia un modelo mixto público-privado.
Se trata de una trampa nefasta. Privatizar las pensiones equivale a transformar un derecho constitucional en una apuesta de casino, a merced de mercados volátiles, comisiones y fondos que, si colapsan, exigen rescates públicos dejando al ciudadano sin su jubilación. Resulta revelador que la supuesta «sostenibilidad» de PP y Vox exija sacrificios al pensionista mientras blinda los beneficios fiscales de las élites y grandes corporaciones. Las pensiones no plantean un problema matemático de escasez, sino de reparto de la riqueza. Lo insostenible no es la vejez de la clase trabajadora; es la codicia de quienes pretenden mercantilizar la incertidumbre de millones de jubilados para engordar el negocio financiero de unos pocos. Las pensiones se defienden, no se venden.
Voten con cabeza.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La derecha del dinero y la izquierda fragmentada

 

No vote a la derecha del dinero
No vote a la derecha del dinero

El gran problema de la izquierda no es la falta de ideales, sino el camino para alcanzarlos. Cada corriente cree poseer la mejor estrategia, el método más coherente, la hoja de ruta definitiva hacia la justicia social. Esa pluralidad, que es riqueza democrática, por desgracia se convierte en división, debate identitario eterno y parálisis. Mientras tanto la derecha, que solo tiene el principio rector del dinero y como una única meta protegerlo y multiplicarlo, no se pierde en discusiones filosóficas. No hay matices éticos cuando se trata de preservar sus privilegios. Y si para lograrlo debe recortar servicios públicos, precarizar el empleo, privatizar derechos básicos y organizar golpes de Estado, lo hace. La falta de empatía no es un defecto de su programa, es el programa mismo. Gobernar para los ricos implica asumir que la desigualdad es deseable. Según datos de Oxfam Intermón, el 1% más rico de la población mundial acaparó casi dos terceras partes de la nueva riqueza generada desde 2020. Esto no es un accidente, es el éxito de una elección política.
La derecha actúa con disciplina porque su ideología es simple y brutal: el mercado manda, y quien no puede pagar, sobra. Frente a esa frialdad calculada, la izquierda discute. Y mientras discute, los ricos siguen ganando.

lunes, 10 de agosto de 2026

El eclipse que da luz

 

¿Cómo se puede votar a PP y Vox para que te machaquen?
¿Cómo se puede votar a PP y Vox para que te machaquen?

Gracias al eclipse he comprendido, por fin, uno de los grandes misterios de nuestra civilización.
Para conducir un coche hay que tener más de 18 años. Para votar, también. Hasta aquí, perfecto: la democracia y la carretera exigen cierta madurez.
Pero llega el eclipse y ¡zas!, la DGT y la Guardia Civil nos advierten solemnemente de que está prohibido conducir con las gafas del eclipse puestas.
Bien, teniendo en cuenta esta prohibición, ahora me explico cómo, si alrededor del 10% de la humanidad acapara aproximadamente el 76% de la riqueza mundial, mientras el otro 90% se reparte las sobras, no hay ningún misterio en que la derecha gane elecciones prometiendo, básicamente, que los de arriba van a seguir viviendo a cuerpo de rey.
Visto lo visto, muchos llevan años votando en democracia con las gafas del eclipse puestas.

miércoles, 5 de agosto de 2026

La corrupción se viste de privatización

 

Cada vez que abre la boca, Feijóo se desinfla
Cada vez que abre la boca, Feijóo se desinfla

Feijóo afirmó hace pocos días que «es corrupción usar el poder para beneficiar a unos pocos en perjuicio del conjunto». Es una frase impecable. Precisamente por eso debería recordársela a los presidentes y presidentas autonómicos de su propio partido que cada vez que impulsan nuevas privatizaciones en la sanidad y la educación públicas aplican este saqueo sistemático.
Cuando se derivan recursos públicos hacia empresas privadas para gestionar servicios esenciales, el interés general queda subordinado al negocio de unos pocos. Los beneficios empresariales no aparecen por arte de magia: salen, en última instancia, del dinero que aportan todos los contribuyentes. Cada euro destinado a retribuir a accionistas o engrosar márgenes empresariales es un euro que no se invierte en contratar más profesionales, reducir listas de espera, modernizar infraestructuras o reforzar la enseñanza pública.
Garantizar unos servicios públicos fuertes no debería ser una disputa partidista, sino una prioridad de eficiencia, equidad y responsabilidad fiscal. Si el PP sostiene que favorecer a una minoría a costa de la mayoría es una forma de corrupción, debería revisar sus políticas de privatización, que son el mejor ejemplo de esa contradicción al desmantelar el Estado de bienestar para convertir derechos fundamentales en un negocio rentable para muy pocos.

domingo, 28 de junio de 2026

El mundo de Feijóo y su inglés en diferido

 

Feijóo cada día se desinfla más
Feijóo cada día se desinfla más

Feijóo vive en un bucle: iba a abrir el libro de inglés y, ¡pam!, elecciones y adiós al «to be». Aunque si no culpa a las urnas, culpa a la escuela rural. Se jactó de ello en un programa, y la gente le aplaudió.
Atribuir su monolingüismo a su infancia es ridículo tras décadas en la élite y con recursos para resucitar a Shakespeare como profesor particular.
Esa escuela debió tener un plan de estudios letal, culpable de sus despropósitos. Así se explica que ignore qué es la Triple A, crea que 2x10 son 22, confunda prima de riesgo con interés, sitúe Badajoz en Andalucía, confunda Baleares con Canarias, ponga el Mediterráneo en Huelva o confunda Valencia con Barcelona. El trauma campestre le hace creer que Orwell escribió 1984 en ese año, confundir los Goya con los Óscar, islamismo con yihadismo o ignorar cómo se compone el Senado. También cree que las naranjas cuestan 12 céntimos, confunde galerna con caverna, promete 22 millones de afiliados a la Seguridad Social —¿frenará el crecimiento?— o dice que las pupilas se dilatan con la luz. El drama le hace decir que en Galicia se habla español y castellano, ignorar que Picasso es malagueño, inventar Poemas Galegos (sic) de Rosalía y confundir a Machado con Ismael Serrano.
No se corte, señor Feijóo, y diga que en realidad usted no habla inglés «porque no quiere».

domingo, 7 de junio de 2026

La tauromaquia: una vergüenza moral

 

El sadismo taurino es insoportable
El sadismo taurino es insoportable

La tauromaquia persiste hoy como una anomalía ética intolerable. Es la legitimación de la crueldad en un espacio público. Un animal es torturado de forma deliberada, herido hasta el agotamiento y ejecutado ante una multitud que aplaude su agonía. Intentar camuflar este suplicio bajo el rótulo de «cultura» constituye una profunda bajeza intelectual y moral. Ninguna tradición posee la facultad de transformar el sadismo en virtud.
Si este espectáculo se propusiera por primera vez en la actualidad, sería prohibido de inmediato y castigado penalmente. Apelar a la libertad para justificar el ensañamiento con un ser sintiente e indefenso es una burla despiadada. La verdadera evolución de una sociedad se mide por su capacidad de compasión hacia los más vulnerables. Mantener vivas las corridas de toros no protege una identidad; perpetúa una vergüenza colectiva. Abolir el maltrato legalizado es un deber civilizatorio impostergable que significaría, simplemente, que la compasión ha prevalecido sobre la crueldad.

jueves, 4 de junio de 2026

La rebelión invisible del planeta

No podemos seguir como si no pasara nada
No podemos seguir como si no pasara nada

Hace muy poco, la OMS advirtió que el riesgo de una nueva pandemia es inminente y que sus efectos globales podrían ser devastadores. La causa no es un fenómeno aislado, sino el deterioro acelerado de los ecosistemas provocado por la actividad humana.
La deforestación, el cambio climático, la expansión urbana y el tráfico de fauna aumentan el contacto entre personas y animales salvajes, facilitando el salto de virus entre especies. La ciencia lleva años alertando de ello: cerca del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes tienen origen animal. Cuanto más invadimos hábitats naturales, mayor es la amenaza biológica.
No es una “venganza de la naturaleza”, sino una consecuencia biológica previsible. Cada bosque arrasado, cada hábitat invadido y cada equilibrio roto amplían las oportunidades para que nuevos patógenos crucen la barrera entre organismos. Con más de 8.300 millones de personas consumiendo recursos a un ritmo incompatible con la estabilidad ecológica, la humanidad ya no lucha contra los virus: lucha contra los efectos de su propia presión sobre el planeta. Y la biología no negocia; responde a este asedio con leyes evolutivas.

miércoles, 22 de abril de 2026

Blue: arquitecto de lo invisible

 

Así es Blue
Así es Blue

Cuando hace seis años llegó a casa aquella criatura celeste y amarilla de felpa, con sus costuras imposibles y sus agresivos colmillos, me pareció un error de diseño, un intruso estético, un dragón que desafiaba cualquier canon de belleza. Sin embargo, para mi nieta, el peluche no era un objeto, sino una posibilidad. Lo llamó Blue, así, sencillo, como si el nombre pudiera suavizar cualquier aspereza.
Con los años, ha perdido algo de su brillo y sus diminutas alas lucen arrugadas. Pero, en el universo de mi pequeña, Blue ha protegido sus sueños y ha sido un confidente silencioso. Él ha domesticado monstruos bajo la cama y ha guardado secretos que nadie más conoce.
Al observarlos hoy, entiendo algo sencillo: la belleza no siempre está en las cosas, sino en la mirada que las sostiene. Emma no ignoró su fealdad; la habitó. La niñez tiene esa capacidad casi alquímica: transformar lo grotesco en atractivo.
Blue no es un juguete viejo. Es el mapa de su infancia, un rastro de todo lo que ha querido sin condiciones. Ella no solo lo aceptó; lo completó con su luz. Nos demostró que lo que para el mundo es extraño, para un corazón limpio es, sencillamente, hogar. 
Al final, resulta que Emma, con su gran corazón, era la verdadera arquitecta de lo invisible.

jueves, 16 de abril de 2026

Desatino histórico: el PP y el Guernica

 

El Guernica de Picasso
El Guernica de Picasso

El debate sobre el Guernica no es una cuestión de gustos: es de rigor. La obra no nace de una inspiración abstracta, sino de un encargo del Gobierno de la República para la Exposición Universal de París de 1937. Su propósito fue claro: denunciar el bombardeo de la población civil vasca por la aviación nazi al servicio del bando sublevado.
El intento del PP de desligarla de su contexto no es un error artístico, sino una distorsión deliberada. Sostener que responde a una temática taurina previa —solo porque Picasso empleó su lenguaje visual habitual— es como decir que un grito de socorro es un simple ejercicio de fonética. En 1937, ese lenguaje se puso al servicio de la denuncia de la barbarie fascista.
Reducir el Guernica a un ejercicio estético lo vacía de su dimensión moral. No es un análisis inocente; es una estrategia para neutralizar su denuncia y desplazar el foco desde las víctimas hacia una lectura mansa y decorativa. La cultura exige fidelidad a la verdad; desvirtuar su origen es un negacionismo que desprecia la historia y la inteligencia del espectador.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Silencio atronador de los airados

 

Qué cómodo es no pensar
Qué cómodo es no pensar

¿Dónde están ahora? ¿Dónde se han metido quienes hace poco tiempo se rasgaban las vestiduras, clamaban al cielo y escupían indignación ante la mera idea de pedir perdón a México por la conquista? Aquellos que ridiculizaban cualquier gesto de autocrítica hoy guardan un silencio tan espeso como revelador, ahora que el propio rey Felipe VI reconoció lo evidente: que hubo abusos, hubo excesos y hubo una sombra ética imposible de negar. Y, de repente, los valientes de tribuna desaparecen.
No era una cuestión de orgullo nacional, como nos quisieron vender, sino de negacionismo cómodo; ese que se parapeta en una historia edulcorada para no incomodarse, para no pensar, para no asumir que su concepto de patria también se cimenta sobre la barbarie. Y ahora, ante palabras oficiales que dinamitan su relato, optan por callar. Ni rectificación, ni reflexión, ni un mínimo gesto de coherencia.
Ese silencio no es prudencia: es el colapso de su cobardía. Reconocer errores no debilita a un país, lo dignifica; lo que lo degrada es la soberbia de quienes solo saben gritar cuando se niegan a escuchar.

jueves, 26 de febrero de 2026

Privatizaciones: seré conciso

Fuera vuestras sucias manos de lo púbico
Fuera vuestras sucias manos de lo púbico

 —Cuando una empresa privada entra en la sanidad, la educación o las residencias públicas, ¿lo hace por altruismo o para obtener beneficios?
—Para obtener beneficios.
—Y esos beneficios, ¿de dónde salen?
—De los presupuestos públicos.
—Entonces coincidimos en lo esencial: dinero de todos acaba en entidades privadas con ánimo de lucro.
—Así es.
—Si ese dinero se destinara íntegramente a reforzar lo público, ¿mejorarían la sanidad, la educación y el cuidado de nuestros mayores, en lugar de engordar beneficios privados?
—Sin duda.
—Luego la privatización no es una solución, sino la transferencia de recursos públicos a intereses privados. ¿Queda claro por qué nunca es positiva?
—Meridianamente claro.
Conclusión: Como Madrid es la región que menos invierte por habitante en servicios públicos esenciales, es donde más crece el negocio privado de la sanidad, la educación y las residencias.

jueves, 5 de febrero de 2026

Sanidad pública: saqueo programado

 

La derecha hace negocio de lo público
La derecha hace negocio de lo público

Bajo los mantras de “colaboración” y “libertad”, la realidad es inflexible: los hospitales públicos pierden recursos mientras los centros de gestión privada los ganan por diseño. No es eficiencia, es un trasvase deliberado. Datos de la Cámara de Cuentas y la ADSP confirman que el coste por tratamiento en el modelo de “colaboración” es mayor, y que el lucro se asegura mediante el “descremado de pacientes”: la privada elige los procesos rentables y deriva la alta complejidad y el paciente costoso a la pública asfixiada.
En 2025, Quirón y Ribera Salud succionaron 250.000 pacientes de la red pública madrileña; solo la Fundación Jiménez Díaz captó a 97.000. Llamar “libertad” a que el sistema te empuje a la privada porque de lo contrario tienes esperas infinitas, es un insulto. Se vacía lo común para alimentar empresas cuyo fin no es cuidar, sino facturar. Es el negocio perfecto: el Estado asume el costo y la empresa privada el beneficio neto.
El resultado es un desguace premeditado. Listas de espera eternas, plantillas exhaustas y mal pagadas son las herramientas para instalar el relato de que “lo público no funciona” y justificar su entrega al mercado cuando la comunidad de Madrid es la que menos invierte per cápita, a pesar de ser la región con mayor PIB. Han convertido un derecho en un mercado cautivo, financiado con tu dinero y explotado por unos pocos. No es gestión: es el desmantelamiento de lo que nos pertenece a todos.

martes, 13 de enero de 2026

¿Puede existir mayor miseria moral?

 

El PP dispuesto a desguazar lo público para que sus amigos hagan negocio
El PP dispuesto a desguazar lo público para que sus amigos hagan negocio

Si se analiza la actuación del PP, de Isabel Díaz Ayuso y de la Comunidad de Madrid con las residencias de mayores, la pregunta es retórica. Mientras miles de personas mayores malviven en centros con carencias crónicas de personal, atención sanitaria y mantenimiento degradados, el Gobierno madrileño dejó sin ejecutar 61,5 millones de euros destinados a mejorar su cuidado. No fue un error técnico ni una anécdota presupuestaria: fue una decisión política.
Ese dinero público, que debía servir para dignificar los últimos años de vida de quienes sostuvieron este país, acabó engordando al grupo privado Quirón Salud. Un transvase indecente de recursos de lo común a lo privado, de los vulnerables a los privilegiados. El modelo del PP es este: adelgazar lo público –sanidad, educación, residencias… pensiones aún no porque no pueden– hasta asfixiarlo y después justificar el negocio privado como salvación inevitable. El resultado es devastador, inmoral y aumenta la desigualdad.
Resulta especialmente sospechoso que, en este contexto, empresas muy beneficiadas por la política sanitaria madrileña coloquen a la pareja de la presidenta en un cargo extraordinariamente bien remunerado. El conflicto ético es evidente, aunque se intente maquillar con coartadas legales.
Lo ocurrido en Madrid no es mala gestión, es desprecio social. Es decidir que nuestros mayores estorban –«se iban a morir igual»– y que su cuidado no da votos ni dividendos. Es gobernar contra la dignidad humana. ¡A seguir votándoles!

domingo, 7 de diciembre de 2025

La factura oculta de las privatizaciones

 

Privatizar es regalar el dinero de todos a los millonarios
Privatizar es regalar el dinero de todos a los millonarios

¡Qué escándalo!... es ironía, por si no se me entiende.
Cuando un servicio público se entrega a manos privadas, el interés común queda relegado a un segundo plano. La empresa privada busca maximizar beneficios, no garantizar derechos básicos como salud, educación o dignidad. Lo que hay en los modelos privatizadores del PP en sanidad, educación o residencias de mayores es el negocio empresarial condicionando decisiones que deberían responder exclusivamente a criterios éticos. Así, alargar las listas de espera no es solo mala gestión, es un acto criminal que permite que las enfermedades progresen, que los diagnósticos lleguen tarde y que los pacientes mueran por una estrategia de rentabilidad disfrazada de eficiencia a la vez que suben los seguros privados.
Cuando los derechos se convierten en negocio, se subastan en mercados donde la calidad se mide en ahorro y no en bienestar. La ciudadanía paga dos veces: con impuestos y con el destrozo de la atención.
Y recalco que, el dinero público convertido en dividendo empresarial para unos pocos potentados, debería haber sido usado para mejorar los servicios, no para llenar sus bolsillos. Y mientras tanto, quienes promueven estas políticas se escudan en discursos de modernización que solo encubren un chorreo constante de recursos públicos hacia intereses privados de sus defendidos: los ricos.

jueves, 6 de noviembre de 2025

El gran fraude de lo concertado

 

La ultraderecha (PP) y la derecha extrema (VOX) pretenden destrozar el Estado de bienestar
La ultraderecha (PP) y la derecha extrema (VOX) pretenden destrozar el Estado de bienestar

¿Por qué desviar dinero público al sector privado si su objetivo es el beneficio, no el bienestar?
Escucho a muchos tertulianos preguntar qué hay de malo en la cooperación, según ellos positiva, público/privada. Parecen no entender que cuando se deriva dinero público a empresas privadas –colegios, universidades, hospitales todos ellos concertados–, una parte considerable del montante ya no se invierte en mejorar los servicios, sino que pasa a ser beneficios de las sociedades mercantiles que acaba en los bolsillos de directivos e inversores particulares. Así, la supuesta cooperación se trueca en parasitismo. De igual forma, quien ha contratado un seguro médico privado tendrá los servicios que su póliza cubre; pero no recibirá el tratamiento más adecuado a su dolencia: prima el coste y la cobertura pactada, no la necesidad médica real.
Estos tertulianos argumentan con malicia que se ha incrementado el presupuesto en sanidad. No me vale pues ese aumento también irá a accionistas privados.
Y, con la enseñanza, lo mismo. Los centros privados, al responder a la lógica de mercado, priorizan el beneficio económico. Esto choca con el objetivo principal de un servicio público: garantizar el acceso y la calidad para todos.
Cuando lo público se privatiza, el derecho se convierte en negocio. Y en los negocios, el beneficio importa más que las personas.
Tertulianos de derechas, ¿lo entendéis ahora?

miércoles, 22 de octubre de 2025

Empobrecer lo público, enriquecer lo privado

 

La derecha quiere destrozar todo lo público
La derecha quiere destrozar todo lo público

La penúltima ocurrencia de Feijóo es un IVA del 0% para autónomos que facturen menos de 85.000 €. Suena bien, pero huele a lo de siempre: menos ingresos públicos, más excusas para seguir destrozando el Estado del bienestar. El PP no busca aliviar al autónomo, sino justificar nuevos recortes. Su modelo es claro: hundir lo público para que florezca lo privado y sus defendidos hagan caja.
Está bien bajar los impuestos a las clases menos favorecidas, pero siempre que, como contrapartida, se les suba a los ricos y grandes empresas que, proporcionalmente pagan menos que ellas. Debemos entender de una vez que, detraer dinero público para dárselo a empresas privadas que persiguen un beneficio que repartir a sus directivos y accionistas–miles de millones en muchos casos–, solo hace que el dinero de nuestras pensiones, educación, sanidad e infraestructuras, vaya al bolsillo de unos pocos.
Feijóo nos quiere con seguros médicos, pensiones, colegios y universidades privadas. Pero ¿y si el sistema colapsa, como en 2008? ¿Quién rescata entonces al ciudadano de a pie? ¿El Estado al que han mermado su capacidad recaudatoria? ¿Tendrán que mendigar los pensionistas en las puertas de las iglesias? No nos dejemos engañar: su plan para España es un traspaso masivo de dinero público al bolsillo de empresas privadas y fondos buitres. Y eso sí que es un abuso que incrementa la brecha social.

jueves, 25 de septiembre de 2025

El gen necio XVIII

 

El incremento del gen necio, no deja de sorprender
El incremento del gen necio, no deja de sorprender

El virus de la desinformación se propaga cual plaga sin escrúpulos, y así el gen necio se expande y multiplica por el mundo.
…
–Si los egipcios construyeron las pirámides, ¿por qué ningún obrero dejó una inscripción diciendo “yo erigí esto”? ¿Eh?
–Bueno... ¿sabes que la mayoría del pueblo era analfabeto? Aun así, hay grafitis de trabajadores en algunas cámaras interiores. Se han hallado inscripciones como “los amigos de Khufu” o “los borrachos de Menkaura”, que eran equipos de obreros.
–Pero es imposible que moviesen millones de bloques de caliza de 1,5 toneladas sin ayuda de extraterrestres y sus rayos tractores.
–Existen registros de canteras, rampas, herramientas de cobre, y años de construcción documentada. No necesitamos a extraterrestres para explicar su construcción, solo trabajadores bien alimentados.
–¿Y qué me dices de las alineaciones perfectas con Orión, eh? ¿Acaso los egipcios tenían telescopios como la NASA?
–No, pero tenían ojos y siglos de observación estelar. Y, aunque la alineación no es exacta, sí es lo suficientemente precisa como para sugerir una relación intencionada. Seguramente fuera una forma simbólica de conectar a los faraones con los dioses. La constelación de Orión era la representación celestial de Osiris, quien, en su rol como dios de la resurrección, guiaría a los faraones hacia la vida eterna. Deja de forzar tu teoría para que se ajuste a todo lo que huela a ovnis.
–¡Ahá! ¡Lo admites! ¡Hay ovnis! Todo encaja…
…
Lo dicho: el gen necio.