martes, 13 de enero de 2026

¿Puede existir mayor miseria moral?

 

El PP dispuesto a desguazar lo público para que sus amigos hagan negocio
El PP dispuesto a desguazar lo público para que sus amigos hagan negocio

Si se analiza la actuación del PP, de Isabel Díaz Ayuso y de la Comunidad de Madrid con las residencias de mayores, la pregunta es retórica. Mientras miles de personas mayores malviven en centros con carencias crónicas de personal, atención sanitaria y mantenimiento degradados, el Gobierno madrileño dejó sin ejecutar 61,5 millones de euros destinados a mejorar su cuidado. No fue un error técnico ni una anécdota presupuestaria: fue una decisión política.
Ese dinero público, que debía servir para dignificar los últimos años de vida de quienes sostuvieron este país, acabó engordando al grupo privado Quirón Salud. Un transvase indecente de recursos de lo común a lo privado, de los vulnerables a los privilegiados. El modelo del PP es este: adelgazar lo público –sanidad, educación, residencias… pensiones aún no porque no pueden– hasta asfixiarlo y después justificar el negocio privado como salvación inevitable. El resultado es devastador, inmoral y aumenta la desigualdad.
Resulta especialmente sospechoso que, en este contexto, empresas muy beneficiadas por la política sanitaria madrileña coloquen a la pareja de la presidenta en un cargo extraordinariamente bien remunerado. El conflicto ético es evidente, aunque se intente maquillar con coartadas legales.
Lo ocurrido en Madrid no es mala gestión, es desprecio social. Es decidir que nuestros mayores estorban –«se iban a morir igual»– y que su cuidado no da votos ni dividendos. Es gobernar contra la dignidad humana. ¡A seguir votándoles!

domingo, 11 de enero de 2026

Un psicópata se autoproclama “rey del mundo”

 

Con el pirado de Donald Trump la mecha se ha prendido
Con el pirado de Donald Trump la mecha se ha prendido

Donald Trump no es una excentricidad política ni un simple error democrático, es una amenaza sistémica. La psicología política lo ha descrito como narcisista maligno, manipulador sin escrúpulos y carente de empatía, pero incluso ese diagnóstico resulta insuficiente frente al daño real que encarna. Su irrupción ha degenerado la democracia estadounidense hasta convertirla en una caricatura autoritaria, gobernada por el berrinche, la mentira y la pulsión de dominio.
Resulta obsceno que el futuro del planeta, el equilibrio económico global y el mayor arsenal nuclear del mundo queden a merced de un individuo emocionalmente inestable, obsesionado consigo mismo y ajeno a cualquier noción de bien común. Bajo su liderazgo, EEUU ha normalizado el odio, la xenofobia y un autoritarismo grotesco que, lejos de ser ridículo, es profundamente destructivo.
Trump no es solo amoral, es un peligro existencial. Ha inoculado el virus del fascismo en las instituciones, ha convertido la ignorancia en bandera, la tranquilidad en miedo y el insulto en método de gobierno. Su ley, la del más fuerte, tiene una hoja de ruta clara: dominar el continente americano expulsando a Rusia y China para enriquecerse y finiquitar la UE. Y, como no estamos ante un bufón inofensivo sino ante un pirómano con acceso al botón nuclear, Europa debería erigir su propia industria de defensa.
El “reinado” de este psicópata no es una anomalía pasajera, sino el síntoma de una civilización que, al encumbrar a un ser tan vil, ha comenzado a devorarse a sí misma sin remedio.

martes, 6 de enero de 2026

¿Qué otra cosa podíamos esperar?

 

Con tarados como Donald Trump el mundo vuelve a los tiempos de Atila
Con tarados como Donald Trump el mundo vuelve a los tiempos de Atila

Tras la voladura del orden internacional y del derecho soberano de las naciones, ahora se invade Venezuela, con asesinato de civiles y militares y el secuestro del presidente y su esposa incluidos. Pero los descolocados patriotas de PP y Vox, ¡cómo no!, sostienen que el Gobierno de España está en el «lado incorrecto» por condenar la violación del derecho internacional, al tiempo que alaban el uso de la fuerza por parte de Donald Trump. Este doble rasero es perverso y peligroso.
Venezuela celebró unas elecciones controvertidas, con probable fraude al no presentar las actas, lo que no justifica en ningún caso la invasión. La crítica constructiva, las exigencias políticas claras y la denuncia de los abusos internos son pasos imprescindibles, pero recurrir a la invasión de un Estado soberano representa un salto cualitativo hacia el caos global –China y Rusia están eufóricas–, un paso que no puede ser justificado en ninguna circunstancia. Lo que se presenta como defensa de la democracia, es en realidad un saqueo programado de recursos y soberanía.
La historia enseña que cuando el orden internacional se debilita y las naciones se ven abandonadas a la ley de la jungla, surgen conflictos destructivos, con terribles consecuencias para todos. ¿Qué país será el siguiente? La Segunda Guerra Mundial o las intervenciones militares más recientes nos recuerdan la importancia de la diplomacia y del respeto al derecho internacional. Sin un orden mundial fundamentado en principios de justicia, solidaridad y paz, el mundo está condenado a vivir bajo el constante riesgo de otro conflicto global. El hecho de que la derecha apoye abiertamente estas prácticas desleales y agresivas es una prueba de su falta de compromiso con la paz y el bienestar global. Es una postura cobarde, mezquina y peligrosa, porque ser demócrata también implica el respeto al derecho internacional.
¡Qué le vamos a hacer! No dan para más.

domingo, 4 de enero de 2026

Tendenciosa equidistancia

 

Crispar, crispar y crispar. La estrategia de la derecha
Crispar, crispar y crispar. La estrategia de la derecha

¿Es honesta la equidistancia política? ¿Quién comenzó la crispación? Solo hay que retrotraerse a 2019 para comprobar que desde el primer minuto PP y VOX no buscaron fiscalizar la gestión, sino tildar al Gobierno de «ilegítimo» y «okupa» para reventar la convivencia. Rencor, insultos, bulos cuyo propósito jamás es debatir sobre el comer, sino polarizar y degradar la democracia para que los votantes de izquierda se queden en casa. Y, sin embargo, tantos periodistas y tertulianos siguen repartiendo culpas por igual. ¡Como si la responsabilidad fuese compartida!
¿Por qué tanta cobardía? ¿Quién empezó a insultar? ¿Por qué ese miedo a señalar a quien dinamita la política con odio? ¿Por perder las subvenciones que les regala la derecha? Esa equidistancia hipócrita no es prudencia, es complicidad; no modera, blanquea y legitima al camorrista mientras dinamita la democracia.
La derecha ha hecho de la bronca su estrategia. No buscan acuerdos ni estabilidad, sino ruido para destrozar el diálogo, para que la ciudadanía, asqueada del albañal, se aparte de la política. Y ahí, los equidistantes actúan como sus mejores aliados: mientras lavan culpas, sostienen al que crispa. No hay neutralidad posible entre el que quiere destruir y el que intenta construir. Ya basta de titulares tan ambiguos como “algunos políticos” o “todos son iguales”. Seamos claros, la crispación tiene nombre y siglas: la derecha —PP y VOX, la ultra y la extrema—. Si eres equidistante en casos injustos, estás apoyando al malo. Al César lo que es del César.

martes, 30 de diciembre de 2025

Feijóo: el bulo como proyecto político

 

Feijóo declarado "bulero" mayor del Reino
Feijóo declarado "bulero" mayor del Reino

Lo de Feijóo no es un error menor sino un escándalo democrático de primer orden. Los mensajes que Mazón le envió desmontan pieza a pieza el relato que el líder del PP ha sostenido sin rubor más de un año. Prueban, en contra de lo afirmado, que estaban alertados de la DANA, que la UME actuó desde el primer minuto, que existió contacto directo con el presidente y con los ministerios implicados y que Feijóo no estuvo informado en «tiempo real» por Mazón. Si un bulo se mantiene durante más de un año hasta que los hechos lo desmienten, no es despiste, es una forma de actuar. Nada nuevo en el PP. Cada vez que su gestión fracasa o es sorprendido en falta, responde igual: lanza bulos, no dimiten, eluden responsabilidades, menosprecian a las víctimas, culpan a otros —siempre a otros— y embarran el debate público con desinformación.
Un bulo no es una simple mentira; es una falsedad deliberada, diseñada para difundirse, para erosionar la confianza ciudadana y para desestabilizar la convivencia democrática. Es una herramienta irresponsable de destrucción masiva. Y quienes la utilizan no son solo incompetentes, sino maquinadores conscientes y profundamente cínicos. Quien aspira a presidir España no puede propagar falsedades de tanta gravedad contra instituciones.
Lo más preocupante es que aún cosecha apoyo electoral; y así nos va.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Público-privada: ¡Exijo sinceridad!

 

PP-Vox: desguace de lo público
PP-Vox: desguace de lo público

¿Es lícito privatizar servicios públicos? Aunque en términos éticos sea una práctica corrupta por los cuatro costados, parece que sí. Y es corrupta porque convertir bienes y servicios construidos con el esfuerzo y dinero de todos en negocio lucrativo de unos pocos es una forma torticera —y cobarde— de expoliar las arcas públicas. No quieren eficiencia, buscan el lucro de accionistas.
Lo más indignante es la deshonestidad de la derecha, que intenta acaramelar la privatización con eufemismos como “colaboración público-privada” o “libertad de elección”, cuando en realidad no es más que el chorreo de dinero público a empresas que solo buscan lucrarse, no bien común. Y lo hacen en servicios esenciales como sanidad, educación o residencias de mayores, donde la lógica del mercado jamás debería marcar el rumbo.
Si tan convencidos están de que su modelo es el mejor, que lo digan sin rodeos, como hago yo reprobándolo. Que los “muy patriotas” de PP y Vox manifiesten, de frente y sin maquillaje, que prefieren un país donde quien más tiene recibe más y quien menos tiene se queda a dos velas. Así, a la hora de votar, nadie podrá alegar engaño. Y, aunque al menos sería un acto de honestidad democrática, su hipocresía no lo posibilitará.

martes, 23 de diciembre de 2025

Dictadura de mierda

 

Ayuso, una payasa que acusa de vivir en una dictadura
Ayuso, una payasa que acusa de vivir en una dictadura

Asombra ver a la derecha patria, esa que aún tiene la foto de Paquito en el salón, lloriqueando desde hace años por los rincones y llamando dictador al presidente Sánchez que no puede aprobar unos presupuestos que serían buenos para todos. ¡Qué tirano más inútil, oigan! En las dictaduras de verdad, las que tanto añoran cuando se ponen nostálgicos, no te organizan una romería diaria de la indignación frente a Ferraz, ni te insultan en el Templo de Debod, en el Congreso o desde los medios como si fuera deporte olímpico. ¡Vaya dictadura de opereta nos han vendido los profetas del apocalipsis del PP y VOX!
Es tan surrealista que ni André Breton, hasta las trancas de absenta, podría haber imaginado una tiranía donde el caudillo carece de poder autonómico, la judicatura va a por él a diario y la oposición berrea libertad mientras quiere secuestrar la democracia y asaltar el poder por las bravas. Es cómico ver a quienes redactarían su Constitución en papel higiénico, dándonos lecciones de salud democrática. Solo en mentes muy alucinadas por los vapores del incienso y obnubiladas con el aguilucho cabe que España sea un régimen opresor.
¡Menuda estafa de autocracia! Si esto es una dictadura, que venga Franco y lo vea. Infartaría al contemplar tanto seguidor con pulserita de España disfrutando de la libertad que él suprimió.
¡Vaya mierda de dictadura!