viernes, 21 de julio de 2023

Feijóo y la Constitución

 

La insolvencia de Feijóo es cada día más patente
La insolvencia de Feijóo es cada día más patente

El artículo 115.1 de nuestra Constitución dice que es responsabilidad exclusiva del Presidente del Gobierno la convocatoria de elecciones.
Entonces, ¿por qué Feijóo promete modificar la Ley Electoral para «que no se puedan convocar elecciones en España durante los meses de julio y agosto», habiéndolo hecho él en julio? ¿Desconoce la jerarquía de las leyes y, por tanto, que la Constitución está por encima de la mencionada ley, o solo lo hace para remover las vísceras del electorado? ¿Es insolvencia con lagunas constitucionales o solo mala fe?
Conociéndolo, como lo vamos conociendo, creo que, una vez más, son ambas: insolvencia y mala fe.

Las esencias del PP

 

Si PP y Vox lográn formar Gobierno, nos despertaremos en 1973, solo que 50 años más viejos
Si PP y Vox logran formar Gobierno, nos despertaremos en 1973, solo que 50 años más viejos

Antes de votar, convendría recordar que el PP es inmovilista y recurre al Constitucional cuantas leyes progresistas e igualitarias hacen avanzar a España, que acometió la más injusta subida de impuestos (IVA), que dificultó el acceso a la justicia con tasas judiciales, que llevó a cabo una reforma laboral brutal en solitario cercenando derechos sindicales conquistados, que obligó a pagar a los pensionistas parte de su medicación, que legisló para que las pensiones perdieran poder adquisitivo y votó en contra de su vinculación al IPC, que congeló el IPREM, que dificultó el voto en el extranjero, que penalizó el autoconsumo de energía renovable para gloria de las eléctricas, que donde gobierna externaliza servicios sanitarios y subvenciona la educación privada detrayendo dinero de la pública, recorta impuestos a los ricos e incumple la Ley de Memoria Histórica.
Y si Feijóo llega al poder, se quitará la careta y al frente de Educación, Sanidad… estará Vox. ¿Es la España que quieren?

jueves, 20 de julio de 2023

¡¿Que para qué sirve la política?!

 

La política sirve para mejorar la vida de la gente, y no solo la de los ricos como hace el PP
La política sirve para mejorar la vida de la gente, y no solo la de los ricos como hace el PP

Lo dijo Aristóteles: «el hombre es un animal político».
Vivimos en sociedades organizadas donde cada acto tiene consecuencias. El simple hecho de ir a comprar, es un acto político: podemos estar lucrando a una multinacional y aplastando a un grupo étnico. Imposible no estar pringado. Seguro que detrás de la ropa o el alimento que compramos hay situaciones injustas.
Por eso, todo es política. Cuando la derecha decide gastar dinero público destinado a sanidad y educación concertando con empresas privadas —que tienen mayor coste—, es un acto de ideológico que priva de servicios de calidad a los que menos tienen mientras beneficia a los negocios. Cuando decide bajar impuestos a los ricos y no pagar bien a los empleados públicos que nos cuidan o enseñan, es un acto político deliberado con consecuencias nefastas para la sociedad.
Reivindico la política, la buena política, la política útil, la que mejora la vida de la gente, la que persigue el bien común, la felicidad de la mayoría; no la que busca el enriquecimiento de los ricos, unos pocos, e incrementa la brecha social.
Para eso, ni más ni menos sirve, que no es poco.

miércoles, 19 de julio de 2023

¡Estoy harto de la política!

 

La continua bronca de la derecha desmoviliza a mucha gente de la política

Cada vez que se oye esta matraca, seguida de la desmotivadora frase de «todos son iguales», se insinúa que dará igual quién salga de las urnas, favoreciendo la abstención y el voto tradicionalista que beneficiará a los conservadores. Detrás se percibe la excelente tarea de desprestigio institucional que lleva a cabo toda la derecha –«política, judicial y mediática»–. Es una labor quirúrgica de desinformación que, cual «tortura de la gota china», erosiona y daña incesantemente la confianza en los políticos sabiendo que la derecha, por muy harta que esté, siempre vota. Solo le importa lograr el poder a toda costa. Y si para ello hay que jugar con pólvora y deteriorar la democracia, que no les gusta –hay tantas pruebas: deslegitimar al Gobierno, incumplir la Constitución, ensalzar el franquismo…–, el posible fin lo considerarán simple «daño colateral». Cuando se embarra todo, el hastío ciudadano alimenta la abstención que corroe las instituciones.
Las fake news, infundios, farsas y sandeces que cada día pueblan las redes por millares son manipulaciones de engatusadores ideológicos para apartar y no debatir de lo que importa a la gente.

martes, 18 de julio de 2023

Perturbar la democracia

 

El antisistema, e incumplidor de la Constitución, Alberto Núñez Feijóo disfrazado con piel de cordero
El antisistema, e incumplidor de la Constitución, Alberto Núñez Feijóo disfrazado con piel de cordero

Perturbar la democracia es poner en solfa sus instituciones, incumplir la Constitución, extender dudas sobre el recuento electoral y, principalmente, cuestionar nuestro sistema parlamentario.
Feijóo, cuando le conviene, exige que «gobierne la mayoría». Está bien como broma. Pero, una vez más, se ha pasado de frenada al afirmar «que si no gobierna el más votado se perturba la democracia».
De nuevo asoma el político marrullero que es. Sabe que nuestra Constitución –que incumple cada día– consagra nuestro modelo de Estado como monarquía «parlamentaria», un sistema de representación que depende de la mayoría; es decir: el que logra más apoyos, gobierna legítimamente.
Y ya está bien de falacias, ¿qué es eso de que gobierne el más votado? Y luego, ¿qué? ¿Cómo sacaría adelante presupuestos, leyes…?
Es la campaña franco-trumpista de la confusión, por si no es investido. Planifica otra legislatura de crispación, ilegitimidad y okupacionismo en La Moncloa.
Lo dicho: un marrullero patológico.

lunes, 17 de julio de 2023

El problema de fondo de España

 

El PP supone un lastre para España
El PP supone un lastre para España

Si un país tiene una oposición que se dedica al corrosivo trumpismo –rebosa negacionismo, corrupción y mentiras; que es antisistema, obstruccionista, que incumple la Constitución, que habla mal de su país en el extranjero y cuestiona las instituciones nacionales y europeas–, en lugar de tener una oposición que vigile y controle al Gobierno, critique lo criticable, denuncie lo denunciable y, desde la discrepancia, presente alternativas válidas y útiles, tiene un gran problema. Y, en España ese enorme problema se llama PP, porque su única meta es destruir el Gobierno para llegar al poder y desmantelar el Estado del bienestar engordando los negocios privados, mediante la bajada impuestos a los ricos y grandes empresas como ha hecho, junto a Vox, en las autonomías que gobierna.
El PP es la ultraderecha que antepone sus propios intereses a los de los españoles. Faltona, gruesa y grosera, jamás ha apoyado ningún gran avance de España y sabe que alimentar el conflicto con antipolítica incrementa la abstención y, por tanto, sube su peso específico en las urnas. Por eso impide la gestión cuestionando la legitimidad del Gobierno, pone palos en las ruedas, imposibilita el diálogo, cuestiona nuestro eficiente sistema electoral, ataca la legalidad con bloqueos antisistema y frena cualquier iniciativa del Ejecutivo. Es dramático.
Si hablan como trumpistas, deslegitiman como trumpistas y se comportan como trumpistas, entonces, ¡seguramente sean trumpistas! Y para muestra, un botón. Solo dos días después del intento de golpe de Estado en Brasil, Feijóo cuestionó la legalidad del Gobierno español: «hay multitud de indicios racionales que acreditan que existe un plan premeditado para alterar sustancialmente las bases de la convivencia democrática».
La única garantía que tiene votar al PP es que habrá un pacto con Vox.
¡Casi nada!

domingo, 16 de julio de 2023

El tándem PP-Vox

 

Poquito a poco la ultraderecha (PP), aliada con la derecha extrema (Vox) van haciendo que el fascismo devore las libertades
Poquito a poco la ultraderecha (PP), aliada con la derecha extrema (Vox) van haciendo que el fascismo devore las libertades

Recientemente Borja Sémper sentenció: «Creo que lo mejor para mi país es que Vox no esté en el futuro Gobierno de España». Entonces, si como la mayoría de encuestas señalan Feijóo solo podría gobernar con Vox, ¿España no tendrá lo mejor?
Es una pregunta retórica. Ya lo hemos constatado. En varias ciudades se han firmado acuerdos –Gijón, Valladolid, Palma, Elche…– para eliminar los carriles bici y que los coches, contaminantes y ruidosos, puedan monopolizar el espacio público a costa de nuestra salud, y también han puesto en marcha la inquisición en cine y teatro –Lope de Vega, Virginia Woolf, Lightyear–… de momento, porque ahí no van a parar.
Pero el PP se ufana de no pactar a cualquier precio; ¿luego la involución de libertades y derechos acordado en Valencia, Extremadura y 150 ayuntamientos es el pago correcto?
Y no me digan que la izquierda pacta con quien quiere. No vale compararlo con acuerdos ocasionales con Bildu o ERC que mejoran la vida de la gente. En realidad, Europa no está preocupada por ello; pero sí observa estupefacta –de hecho, está alerta– el blanqueamiento de Vox, por no respetar los derechos humanos unido a su visceral negacionismo, y la radical deriva del PP.